Ace Combat 3: Electrosphere fue uno de los mejores y más ambiciosos juegos de la primera PlayStation, pero su versión occidental recortó todo lo que hizo de la japonesa una obra maestra.Hemos tenido que esperar siete años para poder disfrutar de una nueva entrega de Ace Combat desde la última vez que pudimos surcar los cielos en un juego de la saga, pero la icónica licencia de Bandai Namco regresará este 2026 con el prometedor Ace Combat 8: Wings of Theve, el primer título de la serie que hará uso de una escala real 1:1.Para ir calentando motores antes de que se produzca su lanzamiento en PC, PS5 y Xbox Series X/S, en Vandal hemos querido echar la vista atrás para recordar Ace Combat 3: Electrosphere, una de las mayores obras maestras que nos ha dejado la saga, pero cuya versión occidental sufrió un trágico destino que nos impidió disfrutar de toda su grandeza.La magistral versión japonesa de Ace Combat 3Por lo tanto, vamos a retroceder algo más de un cuarto de siglo hasta el año 1999. Tras el éxito de las dos primeras entregas de la serie, Namco quiso redoblar su apuesta y hacer un nuevo simulador de combate aéreo que llevara la licencia a un nuevo nivel para diferenciarla de sus competidores.Si bien la base jugable y las mecánicas de vuelo eran prácticamente las mismas que las que vimos en Ace Combat 2 con algunos retoques y mejoras, su estudio de desarrollo hizo de este juego algo completamente único con algo tan aparentemente simple como darle una enorme importancia al aspecto narrativo de la aventura.Hasta aquel entonces, el género se caracterizaba por ofrecer experiencias de corte arcade en el que sus historias no pasaban de ser algo meramente anecdótico, pero con Ace Combat 3 le dieron absolutamente todo para crear un apasionante y absorbente drama bélico de ciencia ficción con un tono serio, adulto y reflexivo en el que se trataban temas interesantísimos y que a día de hoy están más de actualidad que nunca.De este modo, su guion nos llevaba de vuelta a Strangereal, un universo ficticio similar al nuestro, pero con diferente geografía y potencias mundiales. A diferencia de lo que venía siendo habitual, Namco decidió ambientar la acción en el año 2040, presentándonos así un futuro distópico en el que los gobiernos del mundo han caído y ahora el poder político y militar lo tienen las megacorporaciones. Además, en esta época existe la llamada Electrosfera, una red digital similar a Internet en la que los seres humanos pueden subir su consciencia.Sin entrar en muchos detalles para no destriparos demasiado por si algún día Bandai Namco decide darnos la alegría de recuperar este título, la trama que se desarrolla en este juego es absolutamente increíble y está escrita con muchísimo gusto, sumergiéndonos de lleno en un complejo conflicto en el que entran en juego varias facciones, incluyendo un par de megacorporaciones, un grupo terrorista y las fuerzas internacionales de paz.A lo largo de los dos CD que componían la obra, el título exploraba los peligros de la Inteligencia Artificial y del transhumanismo, nos planteaba numerosos dilemas morales que nos hacían reflexionar sobre nuestra naturaleza como seres humanos, exponía sin tapujos los problemas que conlleva el poder que están adquiriendo las grandes empresas en nuestra sociedad para controlar las narrativas y mucho más. Y todo ello con la épica que siempre ha caracterizado a la saga, unos personajes fantásticos, una enorme cantidad de giros y una puesta en escena de auténtico lujo con multitud de secuencias de anime, actuaciones de voz para todos los diálogos y una estética futurista que desborda personalidad.Por si no fuese suficiente, en ciertos momentos de la historia el juego nos hacía tomar una serie de decisiones que cambiaban por completo el desarrollo de la trama, llevándonos por misiones distintas y rutas argumentales únicas que podían desembocar hasta en 5 finales diferentes. Tanto los finales como las rutas estaban diseñados para complementarse entre sí y aportarnos más información sobre la historia, por lo que el título nos invitaba a rejugarlo una y otra vez hasta verlo todo y descubrir toda la verdad sobre su guion.Por todo ello, no son pocos quienes comparan a Ace Combat 3 con animes de culto como Ghost in the Shell o Evangelion, ya que el tono, los temas que se tratan y la madurez con la que lo hacen son muy similares. Además, de los diseños y las secuencias anime se ocupó Production I.G., el estudio de animación responsable de Ghost in the Shell, quien casualmente también colaboró con Gainax en Evangelion.En total, estamos hablando de un juego gigantesco para la época que incluía 52 misiones entre todas sus rutas y que lo bordaba tanto en lo jugable como en lo estético y narrativo, dejándonos para la posterioridad una obra imprescindible y uno de los mejores títulos de todo el catálogo de la primera PlayStation, lo que no es decir precisamente poco.El desastre de la versión occidentalLamentablemente, si jugasteis a la versión occidental del juego que nos llegó a los mercados americanos y europeos, probablemente no os suene casi nada de todo lo que os acabamos de contar, ya que la versión que nos llegó fue muy, muy diferente.Aunque Namco nunca llegó a explicar los motivos que le llevaron a tomar esta decisión, la compañía tomó la decisión en un momento dado de su desarrollo de recortar de manera considerable su presupuesto para localizar el título fuera del mercado japonés, ya que el volumen de texto y de diálogos que contenía implicaba una inversión más que considerable.Probablemente, el descenso de ventas que experimentó la segunda entrega y el hecho de que Ace Combat 3 no estaba vendiendo tanto como se esperaba en el mercado japonés (en aquella época los lanzamientos simultáneos internacionales eran muy poco frecuentes) fuesen lo que propició que los directivos decidieran que no merecía la pena el esfuerzo económico de localización que iba a requerir esta obra.La consecuencia de esto fue que el título fue rehecho y recortado para eliminar la totalidad de sus contenidos narrativos: se desechó la historia, las secuencias de vídeo, las conversaciones, los personajes y cualquier rastro de doblaje en favor de una nueva historia infinitas veces más simple y con nulo interés que se desarrollaba mediante unos anodinos recuadros de textos entre misión y misión.De igual modo, solo nos llegaron 36 de las 52 misiones que conformaban el juego original y todas ellas se presentaban de manera lineal, por lo que también se descartaron las diferentes rutas argumentales, la toma de decisiones y los distintos finales. Los recortes fueron tan considerables que la versión internacional cuenta con tan solo un disco en vez de dos.La polémica en su época fue incluso mayor de lo que podría parecer, ya que Namco tomó la decisión de hacer estos recortes cuando ya había comenzado a promocionar el juego en el mercado occidental destacando su ambiciosa historia y narrativa dividida en múltiples rutas, por lo que la recepción por parte de la prensa y el público al producto final fue muy inferior a la que obtuvo en Japón. Eso sí, entre ambas versiones logró vender más de un millón de unidades, ayudando así a la continuidad de la saga. Por desgracia, la versión japonesa de Ace Combat 3: Electrosphere permanece como un juego inédito en Occidente, ya que Bandai Namco nunca se ha animado a relanzarlo en nuevas plataformas ni en hacer el esfuerzo por localizarlo, a pesar de las múltiples peticiones de un remake o remasterización que ha recibido por parte de los fans, quienes tomaron las riendas hace tiempo y realizaron su propia traducción no oficial. ¿Cambiará esto en un futuro y se nos dará por fin la oportunidad de disfrutar de una de las mejores historias de ciencia ficción que se han escrito para el medio? Solo el tiempo lo dirá.