Mientras casi todo el mundo mira satélites, inteligencia artificial y chips, Estados Unidos está jugando otra partida mucho más silenciosa. La de los cables submarinos que sostienen internet

Wait 5 sec.

El impulso definitivo al cable Humboldt convierte a Chile en una pieza estratégica dentro del tablero digital del Pacífico. La infraestructura, respaldada por Google y el Estado chileno, no solo mejora la conectividad con Oceanía: también refuerza la competencia tecnológica con China en una de las capas más invisibles y decisivas del poder global.