Eutanasia y libertad

Wait 5 sec.

Confieso que la muerte de Noelia Castillo me ha estremecido. No sólo por la crudeza del desenlace, sino por la historia que la precede. Hay vidas que parecen atravesadas por el infortunio, el descuido, la falta de afecto, la violencia y la soledad. La suya fue una de ellas. Ante una historia así, lo primero que uno siente no es juzgar, sino guardar silencio y preguntarse con honestidad qué habría hecho en su lugar. No estoy seguro de que yo hubiera resistido mejor. Es más, sospecho que, de haber atravesado una vida marcada por experiencias semejantes, quizá habría deseado ponerle fin. La infancia de Noelia tuvo, según relatan quienes han reconstruido su vida, momentos de alegría. Pero la adolescencia abrió... Ver Más