Los discursos de odio que escupe la ultraderecha contra las personas migrantes son deleznables. En primer lugar, porque buscan arrebatar la dignidad inherente a cualquier ser humano. Olvidan el primer artículo de la Declaración Universal: "Todos los seres humanos nacen libres e iguales y dotados como están de dignidad y derechos, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros". Pero