Las calles de Cádiz cuentan desde ahora con 35 placas que recuerdan a otras tantas personas ejecutadas tras el golpe de Estado de 1936. Instaladas en los edificios o enclaves donde residían las víctimas, cada placa incluye un código QR que enlaza con una breve semblanza biográfica de cada represaliado. Los resultados de esta iniciativa, enmarcada en el proyecto 'Memoria