Reunión entre Ecuador y Colombia sigue en pie, aunque cancillerías guardan silencio 

Wait 5 sec.

Reunión entre Ecuador y Colombia sigue en pie, aunque cancillerías guardan silencio. Imagen de referencia generada con IALa reunión entre Ecuador y Colombia ha concentrado la atención política y económica en la región andina en las últimas horas. En medio de una escalada comercial y tensiones energéticas, el encuentro entre vicecancilleres en Lima se perfila como un punto clave para destrabar una relación bilateral que viene deteriorándose desde febrero.Lea también: Congresistas buscan salida de Ricardo Roa de Ecopetrol: Enviaron importante documento a la petroleraLa expectativa no es menor: lo que se discuta —o no— puede incidir directamente en comercio, energía y estabilidad en la frontera. Sin embargo, en medio de ese interés, durante la mañana de este miércoles 25 de marzo surgieron versiones sobre una posible cancelación del encuentro. La incertidumbre creció rápidamente ante la ausencia de información oficial por parte de las cancillerías de ambos países. Fue entonces cuando comenzaron a aparecer confirmaciones desde otros frentes. Según reportó el medio ecuatoriano Ecuavisa, el secretario general de la Comunidad Andina de Naciones (CAN), Gonzalo Gutiérrez, aseguró que la reunión se mantiene en pie y que se desarrollará en la sede del organismo en Lima, entre miércoles y jueves, aunque sin horarios ni agendas confirmadas. Hasta el momento, ni la Cancillería de Colombia ni la de Ecuador han confirmado detalles como la hora, la agenda o el alcance de la cita, lo que mantiene abiertas las dudas sobre el contenido real del diálogo. Un encuentro en medio de una disputa que escaló rápidamente La reunión no ocurre en un escenario neutro. Es la respuesta a una serie de medidas que han tensado la relación entre ambos países en cuestión de semanas. El conflicto se intensificó en febrero, cuando el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, cuestionó el control fronterizo de Colombia y lo vinculó con el aumento del flujo de drogas hacia su país. Ese señalamiento abrió un frente político que rápidamente se trasladó al terreno económico. Ambos gobiernos empezaron imponiendo aranceles del 30 % a productos del otro país. En marzo, la medida escaló al 50 %, elevando la presión sobre sectores exportadores. Colombia, además, restringió el ingreso terrestre de productos ecuatorianos como arroz y banano, este último clave en la canasta exportadora del país vecino. A esto se sumó una decisión con impacto directo en el frente energético: la suspensión de la interconexión eléctrica desde Colombia hacia Ecuador, un suministro que había sido utilizado en momentos críticos de generación por parte del sistema ecuatoriano. La respuesta de Ecuador también tocó el sector energético. El país decidió aumentar de forma significativa el costo del transporte de petróleo de Ecopetrol por sus oleoductos. El precio pasó de US$3 a US$30 por barril, en un flujo que antes de la medida rondaba los 10.000 barriles diarios, según datos entregados por El Comercio, uno de los medios más importantes de Ecuador. Este ajuste no solo eleva los costos operativos, sino que introduce un nuevo elemento de presión en la relación bilateral. Puede interesarle: Advertencia por sequía en Colombia: embalses podrían caer hasta en un 30 %En paralelo, Ecuador enfrenta riesgos en su sistema eléctrico por dificultades en varias centrales, lo que vuelve más sensible cualquier negociación en este frente. La CAN como mediador y el marco legal del conflicto El encuentro en Lima no es casual. Se da bajo la mediación de la Comunidad Andina de Naciones, que activó mecanismos formales de solución de controversias contemplados en el Acuerdo de Cartagena. Este instrumento permite que un país miembro acuda al organismo cuando considera que otro ha adoptado medidas que generan perjuicios graves a su economía. Ese sería el fundamento de la denuncia presentada por Colombia tras la imposición de aranceles del 50 % por parte de Ecuador. De acuerdo con Ecuavisa, las facultades iniciales de la CAN en este proceso se centrarían en el ámbito comercial, aunque la disputa ya involucra variables energéticas y políticas. El mismo medio también reportó que el objetivo del encuentro es abrir un canal de diálogo que permita desescalar la “guerra comercial” en curso. Pese a la confirmación de que la reunión sigue en pie, el hermetismo oficial marca este episodio.