El fallecimiento este jueves de Noelia Castillo Ramos, de 25 años, por eutanasia ha puesto punto y final a una agonía judicial que se ha alargado 20 meses y que ha arrojado luz sobre las grietas de la ley de la eutanasia, una norma vigente en España desde 2021. La norma, debido a su corta edad, todavía se está implementando. La joven pidió la prestación de la ayuda a morir en abril de 2024 y, aunque le fue concedida por unanimidad en julio de ese mismo año, no se le pudo aplicar hasta este jueves 26 de marzo debido a la batalla legal llevada a cabo por su padre, representado por el despacho ultracatólico Abogados Cristianos. La eutanasia de Noelia ha estado paralizada más de 20 meses y ha pasado por el Tribunal Superior de Justícia de Catalunya (TSJC), el Supremo, el Constitucional e incluso el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, que al rechazar las medidas cautelares dio luz verde a la muerte digna.Seguir leyendo....