La IA “crió” robots dentro de una simulación y luego los llevó al mundo real. El resultado fueron máquinas extrañas capaces de seguir moviéndose incluso después de romperse

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No parecen animales ni máquinas diseñadas por un ingeniero clásico. Son estructuras nacidas de un algoritmo evolutivo que seleccionó, mutó y descartó miles de cuerpos robóticos hasta dar con formas inesperadas… y sorprendentemente resistentes.