El plan de un ChatGPT al estilo PornHub tiene un problema, y OpenAI no quiere solucionarlo

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El plan estaba claro desde hace meses, pero un nuevo informe parece haberlo tirado todo por tierra. OpenAI estaba trabajando en un ChatGPT para adultos. ¿El objetivo? Que el usuario pudiese subir el tono de la conversación sin las limitaciones que el chatbot impone en estos momentos. En otras palabras: que la IA adoptase un rol sexual y erótico en todos los sentidos. Desde respuestas picantes a preguntas sugerentes hasta la generación de imágenes con contenido más bien pornográfico. El lenguaje natural de la IA, su capacidad de entender el contexto y la posibilidad de crear imagen y vídeo abrieron esta puerta a OpenAI, quienes pensaron en sacar partido de un sector que mueve miles de millones de dólares en todo el mundo y que está deseando tener un nuevo juguete con el que experimentar. De hecho, las complicaciones por parte de OpenAI no eran que ChatGPT supiese ponerse picante o no: esto es algo que pueden hacer desbloqueando la prohibición que le impide hablar sobre estos temas. El problema estaba en la verificación de edad para poder utilizar esta versión para adultos, un sistema en el que la compañía ha estado trabajando para ofrecerlo de manera segura. Pues bien, ahora que parecía que todo estaba prácticamente listo, OpenAI se está enfrentando a un problema que debió prever hace tiempo. La panoja. La pasta. El dinero.Es fácil que una IA picante se te vaya de las manos, y los inversores de OpenAI no quieren un ChatGPT que pueda ser ilegalSegún informa Financial Times, OpenAI habría apartado el proyecto de un ChatGPT para adultos de forma indefinida, lo que en la industria también se conoce como una cancelación con un nombre menos dramático. La sensación es que la IA sexual y erótica de Sam Altman no verá la luz ni ahora ni en un futuro cercano. El motivo no es otro que la preocupación de ciertos empleados e inversores de la compañía, quienes no acaban de ver que uno de sus productos estrella esté relacionado directamente con el sexo, el erotismo y la generación de pornografía. Una preocupación que no es moco de pavo, todo sea dicho. Que hay porno en Internet es una realidad y nadie se asusta de ella, ni siquiera las grandes compañías tecnológicas. Ahora bien, parece que OpenAI habría tenido ciertos problemas para garantizar los límites de este ChatGPT para adultos. Al quitar de en medio la prohibición del contenido sexual, OpenAI no podía garantizar que la bestialidad, el terror sexual o prácticas ilegales estuviesen fuera de la ecuación. Y, cuando eres un inversor activo de ChatGPT y sus herramientas, te beneficia que Internet se llene de gente convirtiendo sus imágenes al estilo Ghibli, pero no tanto que una IA sea capaz de generar porno que en la mayoría de países estaría considerado como ilegal. Por lo tanto, la posibilidad de que todo Internet se llene de contenido turbio, sumado a la preocupación de los inversores, ha hecho que OpenAI recule con el ChatGPT a lo PornHub y decida estancar el proyecto de forma indefinida. Seguir leyendo: El plan de un ChatGPT al estilo PornHub tiene un problema, y OpenAI no quiere solucionarlo