Existe un término que aparece en casi todas las conversaciones sobre inteligencia artificial: la inteligencia artificial general, conocida por sus siglas AGI. Se considera su siguiente etapa, como si formara parte de una evolución preestablecida de la IA. Sin embargo, según quién hable del tema, su alcance puede variar considerablemente y su llegada puede situarse tanto en el presente como dentro de varios años.Esto provoca que, aunque sea un objetivo para los laboratorios e investigadores que trabajan en el avance de la inteligencia artificial, el público general perciba ese horizonte más como una quimera que como un resultado realista. O al menos, que no se considere tan cercano como algunos se esfuerzan en establecerlo.A esta percepción contribuyen declaraciones como las recientes de Jensen Huang, director ejecutivo de Nvidia, quien ha jugado con los plazos y los marcos de referencia para afirmar que ya nos encontramos ante la AGI, aunque en la práctica pocos especialistas considerarán válido su planteamiento.¿Gestionar una empresa tecnológica de mil millones convierte a la IA en AGI? Por norma general se establece como inteligencia artificial aquella que logra un nivel hipotético en el que la IA iguala o supera la capacidad intelectual humana. Sin embargo, cada experto y figura involucrada en su desarrollo plantea sus matices a esa definición general. En algunos casos como el de Huang, con la colaboración necesaria de su interlocutor.El máximo dirigente de la compañía líder de fabricación de unidades de procesamiento gráfico, claves en el entrenamiento y desarrollo de modelos de IA, acudió al espacio de entrevistas que dirige y presenta Lex Fridman, podcaster de gran repercusión en el universo tecnológico que cuenta con cerca de cinco millones de seguidores en su canal de YouTube. Durante la charla, ambos repasaron por espacio de más de dos horas la actualidad en torno a la inteligencia artificial, la posición de Nvidia y los siguientes retos de la IA.En un momento de la conversación Fridman recordó a Jensen Huang el vaticino que éste había realizado en 2023 acerca de la llegada de la AGI. Para tender un puente entre su pronóstico pasado y el panorama actual, el entrevistador preguntó al directivo de Nvidia si una inteligencia artificial general sería capaz de desarrollar y gestionar una empresa tecnológica valorada en mil millones de dólares. Y ahí encontró Huang un resquicio para justificar una opinión que no acaba de resultar del todo convincente y que destaca que la AGI ya está entre nosotros, bajo esa premisa.Viralidad y retorno económico inmediato pero sin recorrido ni futuroLex Fridman estableció un horizonte temporal de entre cinco y veinte años para contar con esa representación de la IA capaz de construir y gestionar una empresa milmillonaria, impulsada en buena medida por el poder de herramientas de agentes de IA como OpenClaw. Ante ello, la respuesta de Jensen Huang fue clara: "Creo que es ahora. Creo que hemos alcanzado la IAG". Rotundo, pero con grietas en su exposición.Y es que Huang seleccionó de manera conveniente el escenario planteado por Fridman para validar su afirmación. Para ello, señaló que si la idea es que un agente de IA monte una empresa que alcance los mil millones de ingresos hoy en día esto podría ser posible: una aplicación o sitio web que alcanza cierta viralidad y que convierte ese crecimiento en retorno económico hasta desaparecer del panorama tras logras su meta económica. El director ejecutivo de Nvidia se limitó a una parte del objetivo dibujado por Fridman como es el económico, pero ejecución, resolución de incidencias durante el crecimiento, consolidación y futuro quedaron fuera del argumento, dejando pendiente de un hilo muy fino la afirmación de Huang. De hecho, el propio Jensen Huang apuntó que la probabilidad de que un grupo de agentes que se cuenten por centenas de miles construyan una compañía como Nvidia es actualmente "del cero por ciento".Limitar la llegada de la inteligencia artificial general a un movimiento viral que genera un retorno económico rápido, pero que no deja ningún legado a largo plazo en la sociedad, supone romper con una promesa que parece ser el único punto en el que los expertos que se pronuncian sobre la AGI deberían estar de acuerdo..embed-error { padding: 1rem; background-color: #ffebee; border-left: 4px solid #d32f2f; margin: 1rem 0; }.embed-error p { margin: 0 !important; color: #d32f2f !important; }