La decisión de los morados aboca al Ejecutivo a lograr o bien la abstención de los populares, o bien el voto a favor de los independentistasEl PP oculta si apoyará el decreto de 5.000 millones por la guerra de Irán y pide elecciones por las diferencias entre PSOE y Sumar PP y Junts serán quienes decidan si se convalida el decreto de medidas fiscales para hacer frente a las consecuencias económicas y sociales de la guerra de Irán que aprobó el pasado viernes el Gobierno. Podemos anunció este lunes que se abstendrá en la votación que tendrá lugar el próximo jueves en el Congreso en relación a ese paquete de medidas, y esa decisión de los morados deja al Ejecutivo pendiente o bien de que el PP también se abstenga, o bien de que Junts vote a favor. El rechazo de ambos (o incluso la abstención de los independentistas catalanes, si los populares votaran en contra) daría al traste con el decreto. Fuentes de Podemos justifican su decisión argumentando que “las rebajas de impuestos no son la vía para hacer frente a la escalada de precios” provocada por el conflicto “ilegal” emprendido por EEUU e Israel contra Irán. Los morados llevan semanas exigiendo que se establezcan topes de precios a productos básicos como el combustible o los alimentos, y fuentes de la formación sostienen que esta medida es imprescindible “para evitar que las grandes empresas se apropien de los 5.000 millones movilizados” por el Gobierno, así como para que las rebajas fiscales no “pasen a engrosar la cuenta de resultados” de estas corporaciones. Con la abstención de Podemos, para que el paquete de medidas sea convalidado el jueves en el Congreso será imprescindible o bien que Junts lo apoye, o bien que el PP también se abstenga. Ninguna de las dos formaciones ha querido dar a conocer todavía el sentido de su voto, si bien la formación de Carles Puigdemont ha dejado caer que no ve con malos ojos ese decreto, trufado de rebajas de los impuestos que se aplican a productos como la gasolina, la electricidad o el gas. De hecho, el pasado viernes los posconvergentes celebraron en un comunicado que el texto salido del Consejo de Ministros incluía “todas las bajadas fiscales de Junts”. Por su parte, el PP tampoco ha aclarado qué votará el próximo jueves, a pesar de que también quiso presumir hace unos días de que el Gobierno ha asumido, supuestamente, el grueso de sus recetas económicas para hacer frente a la crisis. No obstante, pese a que el decreto incluye varias rebajas fiscales que los populares ven con buenos ojos, el Ejecutivo ha hecho hincapié en que también amplía las herramientas de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) para garantizar que las empresas trasladen la rebaja de impuestos al precio final y no aprovechen para engordar sus márgenes de beneficios. En cualquier caso, tanto Junts como el PP han mostrado en relación a este primer decreto una posición mucho más ambigua que respecto al segundo paquete de medidas que aprobó el pasado viernes el Consejo de Ministros, el que contenía iniciativas en materia de vivienda. Tanto los populares como los independentistas han rechazado taxativamente apoyar ese segundo decreto: mientras el PP ha argumentado que no puede apoyar un texto con medidas “de izquierdas” y que interviene el mercado del alquiler, Junts ha asegurado que “ahoga a los pequeños empresarios” y ha denunciado que el Gobierno ha “privatizado el escudo social” poniendo sobre los particulares la carga económica de garantizar el derecho a la vivienda.