Hay historias policiales que se apoyan en la acción. Otras, en la oscuridad. Pero hay algunas que encuentran su fuerza en algo mucho más sutil: la inteligencia, el carisma y la tensión constante entre dos mundos opuestos. Eso es lo que propone White Collar, una serie que convierte el crimen en un juego de estrategia… y la confianza en su mayor riesgo.