Un robot de servicio a cargo de una tienda en China provocó un desastre tras el pedido de un niño que le ordenó una bebida. El incidente fue capturado en video y muestra cómo, a pesar de provocar un caos en la estantería con sus movimientos, el robot cumple con su meta y finaliza su servicio en completa calma con la frase: "Es un honor atenderle".