La clínica Salas-Llunch trae a Sevilla la tecnología para frenar el dolor crónico: «Tratamos el tejido, no solo el síntoma»

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Cada vez son más las personas que buscan alternativas para mejorar su calidad de vida, la Clínica Salas-Lluch en Coria del Río (Sevilla) se consolida como uno de los centros de referencia en el tratamiento del dolor musculoesquelético y las lesiones complejas. Salas-Lluch aplica la tecnología médica MBST y sistemas de diagnóstico como Echolight o Spine 3d, equipos sin radiación hacia el paciente, capaces de detectar riesgo de fractura o, por ejemplo, hacer un estudio biomecánico del cuerpo entero. Desde que en 2010 abriera sus puertas, el fisioterapetura José Antonio Salas-Lluch incide en cómo ha evolucionado la fisioterapia, multiplicando las alternativas para mejorar calidad de vida de los pacientes. Dieciséis años después, este propósito inicial se ha convertido en una realidad que atrae hasta Coria a pacientes de distintos puntos del país. La «joya de la corona», hasta el momento única en Sevilla capital y área metropolitana, es la tecnología MBST, que unida a sistemas de diagnóstico de precisión como Echolight y Spine 3D permite entender mejor qué ocurre en el organismo del paciente y actuar directamente y de forma muy precisa sobre el tejido afectado. «Con MBST tratamos el tejido, no sólo el dolor», explica Salas-Lluch. Se trata de un sistema basado en resonancia magnética terapéutica, que actúa estimulando energéticamente los protones de las células dañadas. Permite reactivar procesos biológicos necesarios para la regeneración del tejido, es decir, «actuamos sobre el origen del problema y no únicamente sobre el síntoma del dolor». Su aplicación práctica está indicada para artrosis, hernias de disco, lesiones de cartílago, lesiones crónicas de hueso o articulación o procesos degenerativos. El centro cuenta con diferentes áreas de especialización, con profesionales centrados en ámbitos concretos de la recuperación funcional. Entre ellas destacan la Unidad de columna, suelo pélvico o pediatría, así como área de traumatología y Unidad de readaptación. Esta especialización permite ofrecer un tratamiento integral que acompaña al paciente durante todo el proceso de recuperación. En cuanto a lesiones complejas o cronificadas, los perfiles de pacientes son muy variados, desde fracturas recientes a pacientes pendientes de cirugía para la colocación de prótesis. «Uno de los grandes retos de la fisioterapia moderna es el tratamiento del dolor crónico. En nuestro centro no damos nada por perdido. Digamos que rompemos el mito de vivir con dolor, no nos resignamos. Para ello, el primer paso es comprender qué está ocurriendo realmente en el organismo», destaca José Antonio Salas-Lluch. «En muchos casos, el dolor persistente está relacionado con tejidos que han perdido capacidad de regeneración o energía celular. Al activar esos procesos biológicos, el cuerpo puede recuperar parte de su funcionamiento normal», detalla. «Cuando conseguimos reactivar esos mecanismos, el dolor empieza a disminuir. Para alguien que lleva años con dolor, eso puede cambiarle completamente la vida». «La medicina del futuro va hacia estimular la capacidad de regeneración del propio cuerpo, y ahí la fisioterapia avanzada también tiene un papel muy importante». Quizás gracias a este enfoque, la clínica Salas-Lluch cuenta con una gran experiencia en pacientes en los que «su cuerpo es la principal herramienta de trabajo», como deportistas de élite entre los que hay futbolistas de primera división o toreros. «En la actualidad somos muy conscientes de que podemos vivir muchos años con buena calidad de vida, si mantenemos una rutinas saludables, pero también debemos ser capaces de, a partir de los 35 años, prestar atención a determinadas señales que el cuerpo envía, antes de que aparezcan problemas más serios». «Nos llegan muchos pacientes que han tirado la toalla, que piensan que el dolor crónico es algo con lo que hay que aprender a convivir». Sin embargo, la experiencia del centro demuestra que, en muchos casos, existen alternativas terapéuticas que pueden mejorar notablemente la calidad de vida del paciente.