Autoridades eclesiales en Tierra Santa denuncian apropiación e invasión de propiedades cristianas por parte de colonos judíos

Wait 5 sec.

(ZENIT Noticias / Jerusalén, 24.03.2026).- Durante siglos, la presencia cristiana en la tierra tradicionalmente conocida como Tierra Santa ha sobrevivido a guerras, imperios y realidades políticas cambiantes. Sin embargo, hoy en día, los líderes locales de la Iglesia advierten que la convergencia de presiones —violencia, colapso económico y acceso humanitario restringido— está poniendo esa presencia en un peligro sin precedentes.Desde Jerusalén, el obispo William Shomali ha descrito una marcada escalada de ataques contra comunidades cristianas en Cisjordania, particularmente en áreas históricamente asociadas con una población cristiana continua. Según el obispo, lo que antes era una situación relativamente estable en torno a Belén se ha deteriorado a medida que se expanden los asentamientos israelíes y se intensifican las tensiones.El patrón que describe no es episódico, sino persistente. En localidades como Taybeh, un pueblo predominantemente cristiano, los residentes han denunciado amenazas, agresiones físicas y actos de vandalismo, incluyendo la quema de vehículos. En Birzeit, ubicado a unos diez kilómetros al norte de Ramala, la presión se ha vuelto casi rutinaria: los colonos, dice Shomali, llegan «casi a diario» para intimidar a las familias en sus hogares y lugares de trabajo. El efecto acumulativo no es solo miedo, sino asfixia económica. Muchas familias han perdido, de hecho, el acceso a sus medios de subsistencia.En este contexto, la tierra se ha convertido tanto en símbolo como en campo de batalla. El obispo señala varios incidentes recientes: la ocupación de tierras agrícolas pertenecientes a un convento en Urtas, cerca de Belén, donde las monjas cultivaban olivos; y la confiscación de una parcela de una hectárea en Beit Sahour —su ciudad natal—, supuestamente marcada con una bandera israelí a pesar de ser propiedad privada documentada de una familia cristiana. También advierte sobre la construcción planificada de asentamientos en la zona de Shepherds’ Field, tierras vinculadas al patrimonio cristiano local.Para Shomali, estos acontecimientos no son disputas aisladas, sino parte de una transformación territorial gradual. Describe un proceso en el que las tierras identificadas por Israel como Judea y Samaria se están convirtiendo en «cada vez menos palestinas y cada vez más en territorio de colonos», con consecuencias directas para la viabilidad de la vida cristiana en la región.Si la violencia y la presión territorial constituyen un eje de la crisis, las limitaciones humanitarias conforman otro. La organización benéfica católica Ayuda a la Iglesia Necesitada ha informado que, desde principios de marzo, las autoridades israelíes han bloqueado de facto la entrada de ayuda de emergencia a Gaza, agravando una situación ya de por sí crítica. Según George Akroush, director de desarrollo del Patriarcado Latino de Jerusalén, no se ha permitido la entrada al enclave de ningún envío humanitario, incluidos medicamentos esenciales y suministros hospitalarios, desde el 7 de marzo.Este bloqueo, impuesto tras el cierre de los pasos fronterizos el 1 de marzo por motivos de seguridad, tiene consecuencias inmediatas y tangibles. El único hospital cristiano de Gaza, situado cerca del complejo parroquial católico, tiene dificultades para mantener sus operaciones. Al parecer, los canales de comunicación que las autoridades eclesiásticas utilizaban para coordinar la ayuda han sido interrumpidos, lo que limita la capacidad de respuesta de los actores locales.Las repercusiones se extienden más allá de Gaza. En Cisjordania, las nuevas normativas impuestas a las organizaciones de ayuda internacional, como Cáritas, Oxfam y Save the Children, han complicado o restringido sus actividades. Las autoridades israelíes han justificado estas medidas por motivos de seguridad, alegando la preocupación por los vínculos entre el personal humanitario y los grupos militantes. Sin embargo, para las comunidades locales, el resultado es una mayor contracción de unos sistemas de apoyo ya de por sí frágiles.La crisis económica agrava aún más la situación. Antes de la escalada de violencia tras los atentados del 7 de octubre de 2023, aproximadamente 180.000 palestinos de Cisjordania contaban con permisos de trabajo en Israel. Desde entonces, esa cifra se ha reducido drásticamente a 15.000, e incluso los permisos restantes son ahora en gran medida ineficaces debido a las restricciones de movimiento. El impacto es particularmente grave para las instituciones cristianas: alrededor del 40% del profesorado y el personal de apoyo de las escuelas cristianas de Jerusalén tradicionalmente se desplaza desde Cisjordania.Ante la disminución de oportunidades y la creciente inseguridad, muchas familias cristianas contemplan la emigración. Según Akroush, algunas ya buscan rutas a través de Jordania hacia Europa u otros países occidentales. Otras, aunque aún no estén preparadas para marcharse, están preparando la documentación necesaria en previsión de una posible partida. Las implicaciones demográficas son significativas: un éxodo continuo erosionaría aún más una presencia cristiana que ya se ha reducido a lo largo de décadas.Y, sin embargo, en medio de este panorama desolador, los líderes de la Iglesia siguen expresando una esperanza cautelosa. Ayuda a la Iglesia Necesitada ha intensificado su apoyo mediante asistencia de emergencia, iniciativas de creación de empleo y distribución de alimentos. La misión del Patriarcado Latino, a menudo descrita por sus líderes en términos marcadamente metafóricos, es de perseverancia: esfuerzos pequeños y graduales dirigidos a sostener comunidades que de otro modo podrían desaparecer.El panorama que emerge no es el de una sola crisis, sino el de una acumulación de presiones —territoriales, económicas y humanitarias— que en conjunto amenazan la continuidad de la vida cristiana en una de sus tierras de origen más históricas. Que esa presencia pueda perdurar dependerá no solo de la evolución política, sino también de la capacidad de los actores locales e internacionales para prevenir lo que los líderes de la Iglesia describen cada vez más como un desplazamiento gradual.Gracias por leer nuestros contenidos. Si deseas recibir el mail diario con las noticias de ZENIT puedes suscribirte gratuitamente a través de este enlace.  The post Autoridades eclesiales en Tierra Santa denuncian apropiación e invasión de propiedades cristianas por parte de colonos judíos appeared first on ZENIT - Espanol.