La mano inocente de un niño italiano les envió a su primer Mundial en 1954, dejando fuera a España. En 2002, solamente la Brasil de Ronaldo les frenó en semifinales. Su destino de disputar el tercer Mundial de su historia recae ahora en sus propios pies. Toda una repesca a doble partido es lo que tienen que superar para volver a la gran cita del fútbol de este verano, donde la selección de Turquía no suele estar presente, pero cuando acude siempre deja huella. Este jueves a las seis de la tarde reciben a Rumanía, y el próximo martes podrían enfrentarse al ganador del partido entre Eslovaquia y Kosovo para un hueco en el grupo D del Mundial 2026, junto a Estados Unidos, Paraguay y Australia. Seguir leyendo....