Batman: Patrones oscuros 1

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Edición original: Batman: Dark Patterns 1-6 (DC Comics, 2024)Edición nacional/España: Batman: Patrones oscuros 1 (Panini Comics, 2025)Guion: Dan Watters.Dibujo:Hayden Sherman.Color: Triona Farrell.Rotulación Original: Frank Cvetkovic.Traductor: Santiago GarcíaCorrección: Enrique AcebesDiseño y realización: Fanhunter y Núria Moreso.Formato: Rústica, color. 144 páginas. 13,00€Batmanía enfermiza «Un trabajo magnífico ¿saben?»Dan Watters se hizo un hueco en el cómic con sus historias de terror. Eso es lo que le permitió entrar en las grandes ligas del pijameo. Después de algunos escarceos en el universo de Sandman, o su serie con Ram v por poner unos ejemplos, se le dio la oportunidad de escribir sobre Nightwing y Blüdhaven, como hemos estado viendo estos meses en su edición trimestral de Panini, y también se le dejó manga ancha para lo que mejor hace.Horror, claustrofobia, psicología… de ahí nació esta serie limitada de doce números: Batman: Patrones Oscuros, en la cual este primer tomo tiene dos casos. Cada caso consta de 3 números. En total, tenemos cuatro investigaciones cerradas del murciélago.Un Batman que, como nos cuentan, lleva poco más de un año. También tenemos el detalle del óvalo amarillo y la capa azul, perfectamente ilustrada por el compañero de Watters en esta aventura, el inclasificable Hayden Sherman, que nos está regalando auténticas maravillas visuales en Absolute Wonder Woman y que también ha trabajado con Snyder en series independientes, alterando su estilo siempre en busca de un terror distinto.Un auténtico equipo de ensueño a la par de Alan Grant y Norm Breyfogle, u O’Neil y Neal Adams, casi nada. Aunque estos cómics se parecen más a lo expuesto por Breyfogle, con su estructura y ambiente malsano; aunque sin unos dibujos tan distintivos, la realidad de esa Gotham cruda estaba presente.Watters nos da dos casos en los que vamos viendo ese añorado tono detectivesco del murciélago: una Gotham al borde siempre del abismo, no por combates con el Joker o destrucciones de origen cósmico, sino más bien por raíces psicológicas, ambientales y sociales. Una ciudad malsana, protagonista absoluta de la obra, con su arquitectura claustrofóbica y minimalista, llena de hierros, escaleras y techos vencidos por el paso del tiempo, que te ahogan, te someten y van poco a poco quebrando tu psique junto a la de la población entera, llevándote a la locura.Eso es patente desde el primer momento, con un médico que, más que sanador, es un admirador confeso de la locura, y con cadáveres asesinados y expuestos de forma grotesca, lo que a Batman le molesta en demasía, e intenta él mismo ir a por todas.Un Watters que mira a los personajes desde la distancia, como si estuviera diseccionándolos, siendo hormigas o gusanos de seda y él tuviera que ir clasificándolos por esquemas de guion y narrativa: sus elementos, lo que los hace únicos y lo que hace que Gotham sea como es.En el primer caso, Batman investiga los asesinatos de personas relacionadas entre sí, asesinadas de formas espeluznantes con clavos. Las imágenes de Sherman son más macabras, dolorosas y malsanas que el guion expuesto de Watters, haciendo más llevadera la densidad de su escritura y propuesta.Un sanador que sana de manera cruel, quitando la vida y vengándose. Eso a Batman le perturba, porque es lo contrario a lo que debe hacerse, por mucho que sean técnicas antiguas para curar, o eso parece. Todo, como vemos, tiene un tinte macabro y una idea, en este caso, de venganza en parte justificada. Batman no puede solucionarlo todo, pero sí aliviar algunos males que aquejan a las zonas más pobres o marginadas de Gotham; iría todo mejor, o eso cree.Watters critica el capitalismo exacerbado de los ricos de la ciudad, cómo son capaces de lo peor, de lo más macabro, y cómo todo eso crea un caldo de cultivo que llega a las zonas más pobres delimitadas de la ciudad, algo que iremos viendo poco a poco, por ejemplo, en la serie de Nightwing. Son temas que el autor siempre tiene presentes: las ciudades y su daño psicológico, sus torres de hierro frío que van impregnándose dentro de las personas, unido a la rotura de la gente de a pie a raíz del orden establecido por los poderosos.En el segundo caso de este tomo tenemos una historia distinta, que hace más hincapié en ese malestar entre los individuos: un bloque de pisos, o una torre, si lo preferís, está impregnando de locura y rotura mental a la gente que vive ahí. Eso hace que Batman baje a investigar. Aquí Watters nos lo expone ya completamente como lo que es: un sanador herido que intenta curar a su gente. Y Sherman, con sus páginas y soluciones enfermizas para modelar la realidad de las viñetas, nos deja un Batman que, aunque primerizo y roto, dañado físicamente, parece tener más años de los que aparenta; vamos, lo que sería alguien cascado y curtido.Aquí requiere la ayuda de uno de los enemigos más extraños y malsanos de Batman. Watters no da puntada sin hilo, usando a Wesker y la torre que representa la psique perturbada de Scarface. Lo que le produce el muñeco a este enemigo ahora se intensifica hasta un bloque de pisos, lo que a la larga puede ser algo mortal y problemático.El guionista sigue denso, exponiéndolo todo desde una óptica distante, y es Sherman quien se deja llevar totalmente, rompiendo toda narrativa visual, enmarcando los pisos, las personas y el estado mental de los mismos, con una arquitectura que crea piezas de puro terror ominoso, crudo y salvaje, junto a lo que podríamos encontrar en cómics clásicos del personaje. Todo un tour de force que, como vemos, no parece tener fin para el dibujante de Absolute Wonder Woman.Como colofón, esta aventura nos da unas portadas del propio Sherman que hacen más hincapié que nunca en las míticas cabeceras de los noventa, como Shadow of the Bat o Legends of the Dark Knight, series que se nota que son inspiración de ambos autores para recrear y sumergirnos en una Gotham que, como ese monstruo primigenio que va doblando a quienes viven en ella, arrastrando y mutando hasta convertir a todos en auténticos psicópatas.En definitiva, una de las obras más interesantes del superhéroe más puro actual. Una serie limitada que merece mucho la pena: mira al pasado, lo analiza y crea una forma de ver a los personajes y su ciudad muy especial y terrorífica, la verdad sea dicha.Lo mejor• Gotham.• Watters y SHerman nos dan un cómic distinto• Si nos ponemos frikis, ver a Batman con su traje cásico es siempre un placer, la verdad.• Editado en dos tomos de formato económicoLo peor• Que se acabe…..ENLACES DE INTERÉS A OBRAS DE DAN WATTERS Y HAYDEN SHERMAN– Destro. Por Por Igor Álvarez Muñiz-– Home Sicks pilots 1. Por Edu Sesé-– Home Sicks pilots 2. Por Edu Sesé-– Home Sicks pilots 3. Por Edu Sesé-– La criatura de la Laguna Negra. Por Alfonso del Pino-– Dark Spaces Incendio Forestal. Por Igor Álvarez Muñiz-– Mary Shelley Monster Hunter. Por Igor Álvarez Muñiz-– Absolute Wonder Woman 1-5. Por Antonio Valdepeñas Torres-– Absolute Wonder Woman 6-7. Por Antonio Valdepeñas Torres-