Un "golpe encima de la mesa". Así definen fuentes del Govern que el president de la Generalitat, Salvador Illa, haya levantado la voz en contra del desahucio de los vecinos del bloque de la calle Sant Agustí, en el barrio de Gràcia de Barcelona. El desalojo ha sido finalmente frenado por la acción de los vecinos y el Sindicat de Llogateres, aunque ha sido reagendado para el próximo 15 de abril con la duda de qué pasará entonces. No obstante, la Generalitat ha verbalizado que está dispuesta a actuar con contundencia ante un caso en el que considera que se está vulnerando la ley de vivienda y que puede suponer para el fondo neerlandés New Amsterdam Developers (NAD) una multa de como mínimo de 90.000 euros por piso que se esté saltando la norma. En el edificio hay 23 viviendas, por lo que si se confirma que su plan para todos ellos pasa por echar a los actuales inquilinos para trocearlas y alquilarlas por habitaciones a precios por encima de los topes fijados, la sanción podría superar los dos millones de euros.Seguir leyendo....