A la parroquia del Sagrado Corazón de Los Palacios y Villafranca, huérfana del cura Luis Merello Govantes –fallecido en octubre del año pasado después de más de medio siglo aquí-, le quedaba aún el espíritu de la sencillez que encarnaba en su placita Jesús el de la Calva, casi siempre de pie aunque hubiera bancos libres, casi siempre pensativo, evocador