Rebobinar cintas VHS, preparar palomitas, montar una sala de máquinas recreativas y sugerir películas a los clientes ha convencido a más de 100.000 jugadores de PC.Las plataformas de streaming son muy cómodas, sí, pero martillearon los clavos que anteriormente colocó la piratería en el ataúd de los videoclubs. Lugares en los que no solo se alquilaban películas, sino que se charlaba sobre ellas con los dependientes, se encontraban joyas y desgracias que hoy acaban sepultadas en los catálogos digitales infinitos y se respiraba un aire especial. Por eso no es de extrañar que desde hace más de una década se perciba por estos negocios una nostalgia que Retro Rewind ha conseguido aprovechar.Es otro de esos videojuegos que se enmarcan en el subgénero popularizado por Supermarket Simulator hace un lustro, pero que por su ambientación y su buen hacer ha conquistado a muchos jugadores que ven cumplido un sueño al gestionar un negocio alquilando películas como Jambo Manhunt (Rambo), Bad Bax (Mad Max) y Phantom Patrol (Los Cazafantasmas).Y son muchos jugadores. Desde su estreno el 17 de marzo ha vendido más de 100.000 copias en Steam. El 95 % de las casi 2000 reseñas que tiene en la plataforma de Valve son positivas. En la misma tienda ha superado los 12.000 usuarios concurrentes. Todo un logro para un equipo de dos desarrolladores canadienses que, bajo el nombre Blood Pact Studios, han publicado su segundo juego comercial.Cintas de vídeo, palomitas y refrescos gigantesAlquilar películas, gestionar las devoluciones, administrar el inventario y mantener ordenada la tienda es solo parte del trabajo. Como otros juegos del estilo, la fisicidad forma parte de la experiencia, tanto a la hora de reponer los productos como al vender comida y vendida: hay que preparar palomitas y nubes de algodón, llenar de refresco vasos gigantes y rebobinar las cintas de vídeo.También se nos pondrá en la tesitura de cobrar a los clientes las tasas correspondientes si entregan tarde una película alquilada y atender a sus peticiones. Te tratarán como un experto en cine, por lo que buscarán recomendaciones de películas por géneros, por estados anímicos o con propuestas diferentes, como un filme que sea lo suficientemente aburrido para que cojan rápido el sueño.Para hacer todo eso, antes hay que adquirir el material. Desde el viejo ordenador del trastero se gestiona el inventario y se piden más películas. Cuantas más copias de la misma se soliciten, más barata saldrá cada unidad, pero hay que ser previsores y evitar llenar las estanterías con cintas que no interesen a los clientes. Asimismo, se podrán obtener filmes menos mainstream mediante el vendedor clandestino.A esa actividad hay que sumar la gestión física del inventario. ¿Cómo ordenarás las películas? ¿Por género, por fecha, por popularidad? ¿Cuándo las retirarás del alquiler y las pondrás a la venta para sacar el máximo beneficio? En ello influirá la colocación de la estanterías en la tienda, que se podrá personalizar con carteles de películas (todos ellos dibujados a mano), con diferentes estilos de suelo y paredes y con decoraciones variadas, como luces de neón. Incluso podrás montar tu propio salón recreativo.Contrataciones y festividadesConforme el negocio crezca, tus dos manos no serán suficientes para llevar a cabo todas las tareas, por lo que habrá que contratar a más empleados. Cada uno de ellos tiene diferentes características, como ser leal al negocio, que tengan una vejiga grande (lo que evitará que se tomen demasiados descansos para ir al baño) o que no se quejen demasiado de las condiciones laborales.En todos estos aspectos de gestión hay que tener en cuenta el calendario y la climatología. Las estaciones, la lluvia y los días festivos afectan a cuánto y a lo que alquilan los clientes. Por ejemplo, los días 13 que caigan en viernes serán más populares las películas de Jason Voorhees, mientras que los días de lluvia habrá más actividad en en local. A ello hay que sumar festividades y sucesos a lo largo de las cuatro estaciones que afectan de una manera u otra a la actividad del videoclub.Al contrario que otros títulos del estilo, no tiene multijugador en línea, pero sí una característica que contribuye a hablar del juego con amigos y conocidos: cuando se consigue una nueva película, se genera un código único que se puede compartir para que otros usuarios la puedan añadir a su catálogo.Si la propuesta os llama la atención, hay disponible una demo en Steam, donde Retro Rewind - Video Store Simulator tiene un precio de 19,90 euros. El título de Blood Pact Studios está disponible en español de España y es "jugable" en Steam Deck, donde es necesario utilizar la pantalla táctil para usar el teclado.