No es lo mismo llenar el depósito en una estación de servicio de una gran petrolera que hacerlo en una gasolinera independiente. Como tampoco tiene el mismo impacto para nuestros bolsillos el lugar donde paremos a repostar ni siquiera el día en el que decidamos hacerlo. Las diferencias de precio entre unas y otras opciones pueden llegar a ser de entre 10 y 20 euros por tipo de depósito. Tanto la gasolina como el diésel encaran la Semana Santa con precios que son más bajos que hace una semana, cuando se puso en marcha el decreto anti-crisis aprobado por el Gobierno. Pero son referencias más caras que las de hace un mes, cuando comenzó el conflicto en Irán. E incluso, en algunos casos, los precios del surtidor comienzan a acumular varios días con subidas porque la cotización de estas materias primas sigue elevándose a medida que lo hace el barril de Brent en los mercados internacionales. Aunque no existe una regla estricta para cumplir, lo que sí ocurre habitualmente es que a medida que aumenta -o puede incrementarse- la demanda de combustibles, los precios de las estaciones de servicio tienden a tensionarse más. Con estos visos, es más probable que los precios se incrementen en las jornadas de Miércoles Santo y Jueves Santo (1 y 2 de abril), por ser dos días en los que se inicia la operación salida de millones de conductores de toda España. Ocurrirá algo parecido el Domingo de Resurrección (5 de abril) y el Lunes de Pascual (6 de abril), por el retorno de los ciudadanos a sus lugares de residencia. Por el contrario, pueden ser algo más asequibles otros días como Viernes Santo (3 de abril) y Sábado de Gloria (4 de abril), así como este mismo Martes Santo (31 de marzo), al producirse menos desplazamientos entre diferentes puntos de la Península. Las diferencias de precio de los combustibles son notables entre las distintas provincias españolas. Los precios cambian de forma considerable en función del territorio donde se encuentre la estación de servicio correspondiente. Por eso, en las zonas de costa será mucho más probable que encuentre precios más elevados, así como en el entorno de las grandes ciudades y puntos de turismo masificados. Por el contrario, puede que salga más a cuenta repostar a mitad de camino, en los trayectos que se puedan realizar en el interior de España, al ser zonas donde no hay una llegada masiva de turistas, aunque sí un elevado paso de vehículos.