Rosalía ha irrumpido en plena Semana Santa con Lux’ y ha sabido convertir ese marco en algo más que estética, lo ha elevado a discurso. Su propuesta, atravesada por una espiritualidad chic, demuestra hasta qué punto domina no solo la música, sino el relato que la envuelve. Todo está medido, sí, pero incluso en un engranaje tan pulido se cuelan las grietas.Seguir leyendo....