Ricardo Roa, presidente de EcopetrolImagen: PresidenciaRicardo Roa, presidente de Ecopetrol, afirmó que no tiene intención de renunciar al cargo pese a la imputación que le formuló la Fiscalía General por presunto tráfico de influencias. En entrevista con la revista Cambio, el directivo aseguró que desde que se conoció la acusación en su contra no ha habido ningún cambio en la matriz de riesgo de la compañía que justifique su salida.«Siempre he mantenido las mejores relaciones con los representantes de los trabajadores y sus sindicatos. Respecto de su solicitud de que me aparte de la empresa, lo he trasmitido desde el principio a todos los grupos de interés. No existe desde el día de la imputación de cargos ningún cambio en la matriz de riesgo de Ecopetrol que me induzca a hacerlo. Sé que he venido haciendo las cosas bien, con ética y profesionalismo”, dijo Roa. El ejecutivo señaló que confía en poder demostrar su inocencia sobre los cuestionamientos a sus asuntos personales. Transparencia ante la SECFrente a las posibles implicaciones bursátiles del caso, Roa aseguró en la entrevista que Ecopetrol ha actuado con total transparencia ante los mercados. Explicó que la situación fue divulgada mediante un formulario 6-K ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) y que también hace parte del informe anual 20-F, que incluye los riesgos reputacionales asociados a investigaciones en Colombia. Roa informó que: “A la fecha, Ecopetrol no ha recibido ninguna notificación, requerimiento, investigación u orden por parte de la SEC u otra autoridad del mercado de valores estadounidense. La Junta Directiva, acorde a su mandato, continúa haciendo seguimiento riguroso y técnico para proteger los intereses de Ecopetrol y de todos nuestros accionistas”. La Junta Directiva, dijo, continúa haciendo un seguimiento riguroso para proteger los intereses de la empresa y de todos sus accionistas. La caída de utilidades y la defensa de los resultados En la entrevista se le preguntó a Roa por el deterioro de las utilidades netas de la compañía, que pasaron de $33,4 billones en 2022 a $9 billones en 2025, una caída del 73 % en tres años.El presidente rechazó que esa cifra refleje un problema estructural. Atribuyó la reducción a condiciones externas: menores precios del crudo, mayor inflación, revaluación del peso y la entrada en vigor de nuevos impuestos, factores que en conjunto representaron un impacto de alrededor de $5,6 billones en el resultado del año. «Las cuentas de la compañía están sólidas, diversificadas y soportadas en eficiencia, disciplina financiera y resultados operativos robustos en un contexto de mercado muy diferente al de 2022», sostuvo.Roa destacó que la empresa mantiene niveles de endeudamiento controlados, costos de producción en descenso y una estrategia comercial que asegura diferenciales de un dígito. También mencionó un plan de inversiones flexible que permite priorizar proyectos rentables, preservar reservas y sostener los niveles de producción.Como indicador de recuperación, el directivo señaló que en lo corrido de 2026 la acción de Ecopetrol acumula una valorización del 41 %, llegando a niveles cercanos a los $2.700 al 26 de marzo, impulsada tanto por los resultados operativos como por el repunte reciente en el precio del Brent. César Loza, representante de los trabajadores en la Junta Directiva de Ecopetrol. Foto: USO. Los números de Roa que no cuadran Roa defiende su gestión y entre sus logros menciona la reducción de costos, sin embargo, el indicador de levantamiento ha subido desde que llegó a liderar la empresa. Ese indicador —lo que le cuesta a Ecopetrol sacar cada barril del subsuelo— pasó de US$9,21 en 2022 a US$12,49 en 2024, un alza del 35,6 %.La leve reducción de 2025, a cerca de US$11,80, no alcanza a cerrar la brecha con la meta de la propia estrategia 2040 de la compañía, que fija como objetivo mantenerse por debajo de los US$10 por barril. El caso de la venta del apartamento y su imputación El presidente de Ecopetrol también salió a defenderse tras la imputación de la Fiscalía por presunto tráfico de influencias y negó irregularidades en la compra de su apartamento y en su actuación al frente de la compañía.Uno de los ejes de la investigación es la adquisición de un apartamento que, según la Fiscalía, habría sido comprado un 34 % por debajo de su valor comercial.Roa sostuvo en una entrevista con Cambio que el negocio se hizo directamente con la firma vendedora Princeton International Holdings, a través de su representante legal, y que nunca negoció con terceros mencionados en el caso. “Quiero ser enfático: fue con el representante legal de Princeton con quien hice todo el negocio”, afirmó.Detalló que conoció el inmueble en septiembre de 2022, que este tenía problemas estructurales, filtraciones y litigios con copropietarios, lo que —según dijo— justificó el precio final. Además, aseguró que todos los pagos fueron realizados con recursos propios y créditos bancarios, completamente bancarizados y con trazabilidad.“No hubo tal descuento, como se ha hecho ver”, insistió, al explicar que el valor se definió tras evaluar los costos de adecuación.También negó conocer relaciones entre intermediarios del negocio y empresarios como Serafino Iacono, punto clave en la hipótesis del ente acusador.Otro punto polémico es la remodelación del apartamento. Roa desmintió versiones sobre pagos en efectivo en cajas de cartón y aseguró que las obras costaron cerca de $495 millones, no $2.000 millones como se ha señalado.Afirmó que existe un documento notariado firmado por el contratista que respalda ese valor y las condiciones de pago. “Esa mítica historia de las cajas de cartón nunca ocurrió”, dijo en la entrevista. —