Mide casi dos metros y sus piernas son más largas que un día sin pan. A eso también ayuda su estilo vintage de jugar con la camiseta por dentro. Chema Andrés (Bétera, 2005) es un producto de La Fábrica que ha dado el salto a la Bundesliga para entrar de lleno al fútbol profesional. Indiscutible en la Sub-21, el canterano se sienta con ABC para hablar de la vida. Y de su oficio. -¿Bétera sufrió los efectos de la DANA? -Afortunadamente, no. Es un pueblo del interior, al norte de Valencia, ya camino de Castellón. Ahí tienen mis padres una casita en la montaña perdida de la mano de Dios. Tengo muy buenos recuerdos y es en mi pueblo donde empecé a jugar al fútbol hasta que en benjamines entré en la cantera del Levante. -¿Ya le gustaba ser mediocentro? -De pequeño, en el equipo del Bétera, jugaba de todo, menos de portero. Es que era muy rápido y metía muchos goles. Pero fui creciendo, hasta estos 195 centímetros de ahora, y fui perdiendo velocidad. -Me ha hablado de la casa de sus padres. ¿A qué se dedican ellos? -Tienen dos tiendas de ropa, pequeñitas, en el centro de Valencia. Un pequeño negocio familiar. -No es sencilla la vida de los autónomos en España. -No, no lo es. El tema de impuestos, nunca tienen vacaciones, seguridad social... Por lo que me cuenta mi padre es muy jodido. Pero bueno, lo están llevando bastante bien, y estas dos tiendas han sido el sustento de los cuatro. -Si dice los cuatro, me falta una pieza del puzle. -Sí, tengo un hermano mayor, que está conmigo viviendo en Stuttgart, mientras sigue sacándose la carrera de ingeniería industrial. -Carrera complicada. -Bueno, lo mío es más difícil... No, no, lo suyo tiene mucho más mérito, sin duda. -¿Y usted también estudia o ya lo dejó? -Yo era un alumno muy aplicado. Tanto en Valencia como luego en Madrid. Y estoy haciendo ADE, nunca he dejado de estudiar. Ahora, es verdad que me portaba algo peor que mi hermano mayor, que era un santo. Pero mi madre me quiere más a mí, aunque esto mi hermano no lo quiera admitir, ja,ja. -¿Por qué ADE? -Hice los dos primeros años en la Universidad de Villanueva y ahora en Alemania sigo haciéndola a distancia. Me está costando, pero mi intención es acabarla. Creo que es necesario saber gestionar todo el dinero que los futbolistas generamos con nuestro trabajo. Saber en qué lo puedo invertir y los impuestos que me toca pagar. Hay que estar encima de cómo se gestiona tu dinero porque, aunque puedas delegar y confiar este asunto en alguien, si no lo entiendes tú mismo, puede ser un problema. -¿A los futbolistas les falta cultura financiera? -Los futbolistas necesitamos tener cultura financiera. Tenemos que saber decidir por nosotros mismos el cómo utilizamos nuestros recursos y que no sean otros los que decidan por ti y por tu marca personal. -¿Les intentan engañar mucho? -Sí, y conforme más alto llegas más intentos hay. Más gente interesada alrededor tuya que se piensan que los futbolistas somos tontos y no tenemos capacidad para gestionar nuestro dinero. Y eso provoca que aparezcan bastantes aprovechados. -¿Ese tópico de que los futbolistas son tontos es cierto? -Pues hay futbolistas que son más listos que otros, pero nada que no pase en el resto de trabajos. -¿Cuándo entra en el Madrid? -En la temporada 18-19, con 13 años. Entré en el Infantil A de Xabi Alonso. Y debuto marcando un gol. La verdad que fue una pasada tener a Alonso de entrenador a esa edad. Le aprecio mucho. -¿Le dolió que el Madrid le echara? -Ya sabemos lo exigente que es el Madrid, pero me dolió bastante. Fue algo que no me gustó. Vamos, que me sentó bastante mal, y me supo muy mal por él y por su cuerpo técnico. Su 'staff' es de 10. Lo pude vivir en primera persona en el Mundial de Clubes. -De pequeño, ¿en qué jugadores se fijaba? -A mí me tocó vivir la rivalidad Madrid-Barça y me fijaba en Busquets e Iniesta. Luego, en Kroos y Casemiro. También en Rodri y Zubimendi… Pero de todos estos, con el que me quedo es con Busquets, que para mí es el mejor de la historia en su posición. -¿Qué balance hace de sus siete años en la cantera del Madrid? -Llegué siendo un niño, me hice adolescente y luego un pequeño adulto que salió repleto de valores, de metas y conocimiento. Todo eso no hubiera sido así si me llego a quedar en casa. -¿Lloró mucho? -Bastante. Yo soy muy llorón. Y de pequeño, además, tenía un problema. No podía dormir fuera de casa. Me daba miedo. Es decir, podía preguntarle a mi madre que si me dejaba dormir en casa de un amigo, pero luego llegaba la noche, me entraba el cagazo, me echaba a llorar y acababa llamando a mis padres para que vinieran a por mí. Y eso me pasó en el primer mes en el Madrid. Vivía en la residencia y, durante el primer mes, todas las noches me metía en el baño y llamaba llorando a mi madre. Me decía si venía a por mí, pero yo le decía «no, no, aguanto, mamá». Y al mes, mi cerebro hizo click y se me pasó. -¿También lloró cuando el pasado verano le tocó irse? -Sí, pero fue un lloro distinto. Un lloro de decir «madre mía, lo que he vivido y disfrutado aquí». Recuerdo estar en el aeropuerto de Valencia, antes de coger el avión para Alemania, y quedarme parado y pensativo mientras se me caían solas las lágrimas. Pero no eran de tristeza, sino de melancolía, de recuerdos bonitos, de personas que echaría de menos. Como le he dicho, soy muy llorica. -La cantera del Madrid es la que más jugadores aporta a las cinco grandes ligas, pero luego es cierto que no llegan muchos canteranos al primer equipo. ¿Tan difícil es? -Es que en el primer equipo están los mejores jugadores del mundo y eso lo complica todo, pero La Fábrica es el mejor escaparate. Cuando sales del Madrid, la etiqueta de canterano ayuda, y mucho. Y si tienes la suerte de una época como la de ahora, de tantas lesiones, pues te puede pasar algo como le está pasando ahora a Thiago Pitarch y Mami. Dos claros ejemplos de que los canteranos del Madrid pueden jugar en el primer equipo. -¿Hace mucho frío fuera del Madrid? -Como el Madrid no hay nada. Instalaciones, servicios, cuidados, identidad… pero no creo que haga frío. Fuera del Madrid también hay clubes en los que te van a cuidar y vas a estar feliz. -Como el Stuttgart, por ejemplo. -Sinceramente, yo no seguía la Bundesliga, pero me aconsejaron que, por mi perfil de futbolista, me vendría bien jugar en Alemania y el proyecto de Stuttgart encajaba con lo que buscaba. Competimos en Europa League y estamos peleando por estar en Champions la próxima temporada. Creo que elegí bien, aunque haya ido de más a menos la cuota de minutos a lo largo de la temporada. Es parte del proceso de aprendizaje en el fútbol profesional. -Yo le veo más fuerte. -Peso 85 y en el Madrid estaba en 80-81. He cogido masa muscular. Allí el tema del gimnasio lo llevan a rajatabla. Es una liga donde hay bastantes duelos, algunos equipos juegan balón largo y segundas jugadas, y eso provoca más choques. - ¿Sabe alemán? -Es muy complicado. Entenderlo, lo entiendo bastante bien, pero es imposible hablarlo. Por ejemplo, cuando están hablando los compañeros y no logro saber lo que dicen, es que parece que hablan en indio. Se lo juro. Imposible. -¿Le entrenó Arbeloa en la cantera del Madrid? -Sí, dos temporadas en el Juvenil A. Para mí es un entrenador top y ya lo está demostrando. Y tiene un cuerpo técnico espectacular, desde los analistas hasta sus ayudantes. Es increíble cómo entienden el juego y la propuesta que llevan adelante. Saben adaptarse perfectamente a los jugadores y saben gestionar muy bien un vestuario. Y, para mí, su mayor virtud es cómo comunica. El mensaje que transmite a los jugadores es impecable. Es un líder. -¿Ha sufrido muchos prejuicios? -Seguramente sí, pero yo creo que a la gente hay que darle una oportunidad y se está viendo que le ha dado un nuevo aire al Madrid. -Ustedes tienen una oportunidad bonita también en este ciclo de la Sub-21, con la posibilidad de unos Juegos ahí en apenas dos años. -Primero pensamos en la clasificación para el Europeo de 2027 , que está encarrilada, y es verdad que, a largo plazo, lo de los Juegos es una marca que todos los futbolistas queremos tener en nuestra carrera. Ojalá se pueda dar. -¿España tiene la mejor cantera? -Hay muchos países que tienen un nivel increíble, Alemania, Inglaterra… pero yo creo que España estos últimos años ha demostrado que es la selección número uno, tanto en la absoluta como en las categorías inferiores. La gran mayoría de jugadores de la absoluta han pasado por aquí. Lamine, Rodri, Fermín, Joan García, Pedri… y todos juegan, además, en equipazos. -¿Se ve ahí próximamente? -Es un sueño pensar en la absoluta, pero tengo todavía mucho trabajo por hacer. De momento, lo inteligente es centrarse en la Sub-21. -¿España ganará el Mundial? -Yo le digo a mis compañeros alemanes del Stuttgart que la final será un Alemania-España y le ganaremos 3-2. No, en serio, para mí España es la gran favorita, por encima de todas, también de Argentina, aunque sea la campeona.