El cráter Jezero ya era uno de los lugares más prometedores de Marte para estudiar su pasado acuático, pero ahora ha aparecido algo todavía más interesante bajo sus capas superficiales: un delta fósil enterrado a más de 30 metros de profundidad. Y eso sugiere que la historia del agua en Marte fue más larga, más compleja y quizá más favorable para la vida de lo que pensábamos.