El avión de hidrógeno podría ser una realidad pronto: ha conseguido sus primeras certificaciones

Wait 5 sec.

Poder volar en un avión de hidrógeno podría hacerse realidad mucho antes de lo que pensamos. La startup francesa Beyond Aero acaba de anunciar que su avión BYA-I One ha superado con éxito la revisión de diseño preliminar. Esto quiere decir que el proyecto se perfila hacia su certificación. Y lo más importante, nos demuestra que la aviación sin emisiones está a punto de saltar del papel a las pistas de aterrizaje.El hidrógeno es uno de los combustibles más limpios que tenemos a nuestra disposición, ya que por el tubo de escape solo sale vapor de agua. Si a eso le sumas que usar una pila de combustible para mover hélices eléctricas es mucho más silencioso que las ruidosas turbinas tradicionales, el vuelo promete ser muy tranquilo. No obstante, hay cosas que mejorar. Para empezar, la infraestructura actual para repostar hidrógeno que sea verdaderamente "verde" brilla por su ausencia. Por otro lado, este gas tiene un problema: su baja densidad energética. Hace falta mucho más espacio para almacenar la misma energía que ofrece el queroseno de toda la vida. Por si no fuera suficiente, enfriarlo a niveles criogénicos para volverlo líquido es un proceso carísimo, delicado y que exige equipos muy especializados.Soluciones inteligentes ante los desafíos del hidrógenoEl BYA-I One respostandoPara solucionar gran parte de los inconvenientes, el equipo de Beyond Aero ha apostado por usarlo en estado gaseoso y comprimirlo a 700 atmósferas. Con esto, pueden aprovechar tecnologías de alta presión que ya están más que probadas en la industria, ahorrándose el coste y la complejidad de las plantas de licuefacción. Además, esto hace que controlar la temperatura del avión sea mucho más fácil y, de paso, podemos olvidarnos de los pesados y delicados tanques térmicos que exige el formato criogénico.Cabe mencionar que usar gas a tanta presión obliga a meter en el avión unos resistentes tanques de fibra de carbono que son cualquier cosa menos ligeros. Hablamos de cargar con unos 20 kilos de tanque por cada kilo de combustible real. Eso es mucho peso muerto. Obviamente, esto le quita cierta agilidad al avión, sobre todo cuando toca despegar en aeropuertos que están a mucha altitud o en días donde hace un calor abrasador. Pese a todo, la empresa está completamente convencida de su propuesta. Han diseñado el BYA-I pensando en viajes cortos: puede cubrir casi 1.500 kilómetros a una nada despreciable velocidad de unos 550 km/h. Todo ello llevando cómodamente a ocho pasajeros y dos pilotos.A nivel de seguridad, dicen que es tan seguro como un jet tradicional de combustión. Dicho esto, el objetivo de Beyond Aero es obtener la aprobación de las autoridades de Europa y Estados Unidos, cumpliendo con las mismas exigencias que se requieren para un avión comercial. Según su ingeniero jefe: los sistemas ya están lo suficientemente probados. Si todo sigue a este ritmo, podríamos ver a estos aviones revolucionando los cielos en 2030..image img { width: 100% !important; height: auto !important; }