Explorar el cosmos siempre ha requerido paciencia, pero hoy el verdadero desafío es otro: cómo manejar la enorme cantidad de datos que tenemos sobre el espacio. Un equipo de la Universidad de Warwick acaba de confirmar la existencia de más de cien exoplanetas utilizando una nueva herramienta de inteligencia artificial. Entre estos hallazgos hay 31 mundos que no conocíamos, todos rescatados de la inmensa base de datos del satélite TESS de la NASA. Lo que han hecho es enseñar a una máquina a buscar esos sutiles parpadeos de luz de las estrellas que ocurren cuando un planeta pasa por delante.El protagonista de todo esto es RAVEN, una plataforma diseñada por los propios investigadores para analizar el comportamiento de dos millones de estrellas. Se centraron en buscar planetas con órbitas extremadamente rápidas, de esos que completan un "año" en menos de 16 días. El resultado: 118 planetas validados y casi mil nuevos candidatos que hasta ahora habían pasado desapercibidos. Con esto, han logrado crear uno de los catálogos más precisos que tenemos de los sistemas solares vecinos.Un sistema inteligente para no caer en las trampas del cosmosImagen representativa del sistema Kepler-11Lo que hace que RAVEN sea especial es que no pierde el tiempo con las "trampas" del espacio. En astronomía es muy común encontrar señales falsas; por ejemplo, dos estrellas que orbitan entre sí y confunden a los telescopios, haciéndoles creer que hay un planeta ahí. Para solucionar esto, entrenaron a la IA con cientos de miles de simulaciones realistas. A diferencia de otros sistemas que solo hacen una parte del trabajo, RAVEN se encarga de todo el proceso, desde detectar la señal hasta confirmar estadísticamente que el planeta está realmente ahí.Dentro de este nuevo mapa estelar han aparecido planetas tan cercanos a su sol que su órbita dura menos de 24 horas. También ha arrojado luz sobre el "desierto neptuniano", una zona extraña donde es muy raro encontrar planetas de tamaño medio. Según los datos del equipo de la Universidad de Warwick, solo el 0,08 % de las estrellas similares al Sol tienen un planeta en esa región. Dejando de lado los nombres y las cifras, ahora sabemos, por ejemplo, que una de cada diez estrellas parecidas al Sol tiene un planeta orbitando muy cerca de ella. Este estudio abre una puerta a futuras misiones como PLATO, de la Agencia Espacial Europea. Los investigadores incluso han liberado sus herramientas para que otros astrónomos puedan seguir explorando estos mundos. .image img { width: 100% !important; height: auto !important; }