Aprenem Autisme celebra dos décadas de historia aplaudiendo los avances logrados en visibilidad, detección y diagnóstico tras muchas horas de lucha de muchas familias (y no pocas lágrimas), pero recordando que el autismo acompaña toda la vida y que los apoyos no llegan "con la misma continuidad ni con las mismas garantías en todas las etapas vitales". Situación que hasta las familias más combativas viven en sus zapatos cuando las personas autistas -unos niños cuando nació la entidad- crecen y se hacen adultas y comprueban como los servicios disminuyen o desaparecen, dejando a las familias en una dolorosa situación de soledad. Seguir leyendo....