Reconocer que la guerra beneficia es una afirmación que todo el mundo evita de manera explícita; pero la realidad resulta tan cruda como adivinamos a pensar. El estallido del conflicto entre EEUU e Irán y su posterior escalada ha tenido dos efectos innegables: aumento del precio del petróleo y establecimiento de un área bélica. Ambos aspectos tocan de pleno al turismo, una industria en la que España es una potencia y que parte con un buen posicionamiento. Seguir leyendo....