"Se acabó la diversión/ llegó el comandante y mandó a parar". La guaracha de Carlos Puebla intentó durante años resumir el espíritu de una época y un territorio: Cuba. La revolución irrumpió como promesa y laboratorio igualitario. La jarana de unos pocos no tenía más cabida en la isla. Hasta Coca Cola saludó la victoria en las páginas del semanario 'Bohemia'. ¿Qué se ofreció en aquella alborada para despertar tanto entusiasmo? "Nada de libertad sin pan, nada de pan sin libertad", dijo en enero de 1959 el joven Fidel Castro tras su entrada triunfal en La Habana. Seguir leyendo....