No hay remedio, no hay palabras suficientes para retratar tu queja. Tu vida es un interminable relato de situaciones en las que te has visto perjudicada: una queja interminable. Nada parece tener solución ni reparación alguna. Cuando algún amigo o familiar te propone alternativas describes tu situación como sin salida. Al tiempo que te quejas sin cesar dices estar resignada