Elon Musk se acerca a la ventana del tribunal federal de Oakland (California) y posa para las cámaras con gesto de aprobación. Parece contento. Es el segundo día del juicio que enfrenta al hombre más rico del mundo contra OpenAI, la empresa que ayudó a fundar en 2015 y que, tras su marcha, se propulsó hacia el éxito global gracias a ChatGPT. La batalla legal entre ambos titanes tecnológicos amenaza con transformar la industria de la inteligencia artificial.Seguir leyendo....