Desde los albores de la humanidad, nuestra especie ha sentido una atracción irrefrenable por lo desconocido. La parapsicología, como disciplina, nació de ese mismo impulso: el intento de iluminar con la linterna del rigor empírico aquellas sombras que la razón no lograba disipar. Sin embargo, más de un siglo después de sus primeros esfuerzos sistemáticos, se encuentra en un extraño