En declaraciones a la prensa, el funcionario acusó a Israel de limitar la entrada de recursos vitales al enclave costero como parte de su estrategia de asedio.Zaqout explicó que los equipos médicos ya comenzaron a observar un alarmante aumento de enfermedades de la piel, principalmente sarna y piojos, como consecuencia de la falta de higiene personal en los campamentos de desplazados.Estas infecciones provocaron inflamaciones graves debido a la aguda escasez de medicamentos y tratamientos destinados a combatirlas, alertó.El especialista destacó que el riesgo de un brote epidémico representa una amenaza constante para la población en la Franja por la extrema fragilidad de la infraestructura.Al respecto, apuntó que la contaminación de los acuíferos con aguas residuales podría provocar la aparición de la bacteria del cólera o el resurgimiento de la poliomielitis, lo cual representa una grave amenaza epidémica.La crisis de seguridad hídrica se está complicando debido a las restricciones impuestas por Israel a la entrada de equipos de purificación de agua, dispositivos de energía solar y combustible necesario para el funcionamiento de las estaciones, denunció.Zaqout enfatizó en la crisis del sistema médico en Gaza, amenazado con un colapso total en medio de crecientes desafíos sanitarios.