Un incendio forestal en el norte de Francia llegó hasta la iglesia de Saint-Cyriaque, construida en la población de Montenach en 1884, provocando graves daños en la infraestructura. La compleja operación de extinción contó con unos 60 bomberos y requirió controlar las llamas en la iglesia, evacuar las obras de arte de su interior y contener el fuego en la vegetación.