La catalana Maria Branyas falleció en 2024 a los 117 años y se convirtió en la mujer más longeva del mundo. El investigador Manel Esteller hizo un análisis genético y molecular de esta 'superanciana' y descubrió que "tenía la microbiota de una adolescente y su reloj biológico marcaba 23 años menos". El científico, que trabaja en el Institut de Recerca de Sant Pau, sigue queriendo encontrar las claves del envejecimiento y por eso va a iniciar otro estudio "en el lado opuesto": en Alexandra Peraut, una niña de 10 años que tiene una enfermedad ultrarrara llamada progeria o síndrome de Hutchinson-Gilford y que presenta signos de un "envejecimiento prematuro".Seguir leyendo....