La nueva paralización de las obras del puente del Centenario por la petición de resolución del contrato por parte de la UTE encargada de afrontar la misma ha generado un enorme revuelo en la ciudad, así como en los representantes políticos. El hecho que la actuación de mejora y ampliación del puente se vaya a ver inmersa en un parón de mínimo un año y, posiblemente, un nuevo aumento en los costes previstos, ha hecho saltar con mucha vehemencia al alcalde de Sevilla, José Luis Sanz , quien pidió la dimisión del responsable de Transportes en el Gobierno central, Óscar Puente. Sanz anunció que llevará una moción al próximo Pleno ordinario en el Ayuntamiento para exigir «el cese fulminante» de Óscar Puente como ministro de Transportes del Gobierno de España, porque «va a dejar empantanada una obra que es fundamental para la ciudad». Además, el alcalde desveló que «ya sabíamos por algunas informaciones que la obra llevaba parada mucho tiempo», así que lo que desean es que «el Gobierno nos dé explicaciones y saber cuáles son los nuevos tiempos que manejan». Con el calificativo de «sonrojante» valoró el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno , este nuevo revés en la obra del puente del Centenario. El dirigente andaluz lamentó que sea un puente que no está en funcionamiento porque «algunos miembros del Gobierno intentaron llevarse comisiones» del mismo, a la misma vez que lamentó que sea un puente que «nos va a costar mucho más dinero» por el sobrecoste que lleva acumulado. «Que los ciudadanos de Sevilla, que todos los días nos comemos un gran atasco en ese puente, sepamos que esa infraestructura no está en funcionamiento porque hubo supuestamente algunos miembros del Gobierno que intentaron llevarse comisiones de este puente», recalcó. El presidente del PP de Andalucía se refirió también a los 277 millones de euros prometidos en 2023 para mejorar infraestructuras en Sevilla, aludiendo a la entonces ministra de Hacienda, María Jesús Montero. «¿Dónde están esos 277 millones que se nos prometió en el año 2023?», se preguntó. Los empresarios de Sevilla también levantaron la voz para pedir explicaciones por la paralización de las obras del Centenario. Miguel Rus, presidente de la Confederación de Empresarios de Sevilla , manifestó que esta nueva interrupción «puede provocar un caos en Sevilla porque se está utilizando el paso de la Esclusa para que circulen camiones, una vía que no está hecha para esa densidad de tráfico de ese tipo de vehículos». Según el representante de CES, este abuso de la vía «podría acabar rompiendo la puerta de la esclusa», por lo que advirtió la necesidad de «tomar medidas inmediatas y que el ministro de Transportes dé la cara porque la situación es muy grave». La Cámara de Comercio , por su parte, invitó en un comunicado al Ministerio a que «cuanto antes se adopten las medidas necesarias y se convoque una nueva licitación de la obra», entendiendo que esto ayudaría a evitar seguir perjudicando a las empresas sevillanas y a los ciudadanos que día a día toman esta vía de conexión. Además, calificó a la ciudad como «rehén de esta obra que provoca cuantiosas pérdidas económicas a todos». Mucho más tibio se mostró el portavoz del grupo socialista en Sevilla, Antonio Muñoz . El que fuera encargado de urbanismo durante la alcaldía de Juan Espadas, al que quiso favorecer Santos Cerdán con la aceleración de las obras, y también fuera alcalde de la ciudad posteriormente, afirmó que «todo lo que sea un retraso de una obra fundamental para Sevilla es una mala noticia», pero rechazó ser asertivo con la labor del Ministerio señalando que no tenía «información suficiente». Una declaración que no deja de ser sorprendente cuando sí había informado minutos antes sobre el visto bueno que va a dar el Gobierno central para ceder Los Gordales de cara a una futura ampliación de los terrenos de la Feria de Abril.