La aviación busca reducir su impacto climático con una estrategia inesperada: cambiar las rutas de vuelo. No se trata solo de CO₂, sino de cómo y dónde vuelan los aviones.Dentro del transporte, el avión se encuentra dentro de uno de los más contaminantes.Durante décadas, el debate sobre el impacto climático de la aviación se ha centrado casi exclusivamente en el dióxido de carbono, sin embargo, la ciencia ha ampliado el foco y hoy se sabe que el CO₂ representa solo una parte del problema.Tal y como explica la ingeniera aeroespacial María Cerezo Magaña, el dióxido de carbono supone aproximadamente un tercio del impacto climático total de la aviación. El resto corresponde a efectos menos visibles, pero igual o incluso más relevantes.Más allá del CO₂: el papel de las estelas de condensaciónUno de los factores clave son los llamados contrails, esas líneas blancas que dejan los aviones en el cielo y, aunque parecen inofensivas, actúan como nubes artificiales que alteran el equilibrio energético del planeta.Estelas de condensación de avionesEstos efectos dependen de múltiples variables tales como altitud del vuelo, temperatura, humedad y el momento del día. De noche, estas estelas tienden a retener el calor terrestre contribuyendo al calentamiento, y después, durante el día, reflejan parte de la radiación solar generando un efecto más complejo.Replanificar rutas: la solución que propone la cienciaAquí es donde entra en juego una de las estrategias más innovadoras y es reconfigurar las rutas aéreas en función del clima.¿Qué es RefMap? Es un proyecto europeo de investigación cuyo objetivo es analizar y reducir el impacto ambiental de la aviación mediante el uso de datos avanzados y herramientas digitales. Proyectos como RefMap, en el que participa Manuel Soler Arnedo, miembro del departamento Aeroespacial de la UC3M, son el futuro para hacer a la aviación lo más sostenible posible.También existen otros proyectos tecnológicos como E-CONTRAIL que utilizan modelos avanzados capaces de identificar contrails en imágenes desde el espacio, lo que permite monitorizar su evolución en tiempo casi real. El vuelo comercial más contaminante: el peso del largo radioNo todos los vuelos contaminan igual de hecho, una pequeña parte concentra gran parte del impacto y los vuelos de largo radio, como los que conectan Europa con Asia o América, son responsables de aproximadamente el 60 % de las emisiones del sector.Contrails van dichtbij. Lou747 is piloot en filmt al jaren andere vlieguigen vanuit zijn Boeing 747. Veel A380's. Links vliegt hij onder een A380 en A330.Goed te zien hoe verschillende hoogtes de contrails beïnvloeden. Kort filmpje, gewoon kijken.https://t.co/nxeZ6FyXB8In pic.twitter.com/tMSzuZBLlA— Patrick Savalle (@patricksavalle) April 27, 2026Rutas como Londres – Sídney, Nueva York – Singapur y París – Los Ángeles se encuentran entre las más intensivas en emisiones debido a: su larga duración, el alto consumo de combustible y la altitud constante en condiciones favorables para contrails.Artículo relacionadoLas estelas de condensación “ocultas” de aviones en los cirros contribuyen al calentamiento climáticoJet privado vs avión comercial: una diferencia abismalSi hay un gran contraste en la aviación es el que existe entre los vuelos comerciales y los jets privados por ejemplo, un avión comercial transporta entre 150 y 300 pasajeros y reparte sus emisiones entre muchos viajeros mientras que un jet privado puede llevar entre 4 y 15 personas y genera muchas más emisiones por pasajero.En términos relativos, un pasajero en jet privado puede emitir hasta 10 veces más CO₂ que uno en un vuelo comercial.