La compresión de datos es una de esas tecnologías invisibles que usamos constantemente sin pensar en ella. Cada foto JPEG, cada vídeo de YouTube, cada archivo ZIP que envías por correo, cada página web que cargas, usa alguna forma de compresión. Entender los principios básicos —y sobre todo, saber cuándo usar qué formato— ahorra espacio, ancho de banda y frustraciones. Llevo más de 12 años trabajando con archivos multimedia y backups, y la elección correcta de formato de compresión puede significar la diferencia entre un archivo de 50 MB y uno de 5 MB sin pérdida visible de calidad.Lo esencial: la compresión se divide en dos categorías fundamentales. La compresión sin pérdida (lossless) reduce el tamaño manteniendo el archivo idéntico al original (ZIP, 7z, FLAC, PNG). La compresión con pérdida (lossy) reduce más el tamaño eliminando información que el ojo o el oído no perciben fácilmente (JPEG, MP3, H.265). Para documentos y código, siempre sin pérdida. Para fotos y vídeo, con pérdida controlada.Cómo funciona la compresión (sin necesitar un máster)Toda compresión sin pérdida se basa en un principio simple: encontrar patrones repetidos y representarlos de forma más eficiente. Si un texto contiene «AAAAAABBBCCC», en lugar de almacenar 12 caracteres puedes almacenar «6A3B3C» (6 caracteres), reduciendo el tamaño a la mitad. Este concepto (Run-Length Encoding) es el más básico, pero ilustra la idea.Los algoritmos modernos (Deflate en ZIP, LZMA en 7z, Brotli en web) usan técnicas más sofisticadas: diccionarios de secuencias repetidas, codificación Huffman (asignar códigos más cortos a los símbolos más frecuentes) y cadenas de Markov. El resultado es una compresión del 50-70 % para texto y del 10-30 % para datos ya comprimidos (imágenes, vídeo).La compresión con pérdida funciona de forma diferente: analiza qué información puede eliminarse sin que el humano lo note. JPEG descarta detalles de color que el ojo no distingue (el ojo es más sensible a cambios de brillo que de color). MP3 elimina frecuencias que el oído no puede percibir (por debajo de 20 Hz y por encima de 16-18 kHz en adultos). H.265 compara frames consecutivos de vídeo y solo almacena las diferencias.Formatos de archivo comprimido: ZIP vs. 7z vs. RAR vs. TAR.GZZIP es el estándar universal. Compatible con Windows, macOS y Linux sin software adicional. Compresión decente (Deflate), velocidad razonable, y todo el mundo puede abrirlo. Es mi formato por defecto cuando envío archivos a otras personas.7z (7-Zip) ofrece una compresión 20-40 % mejor que ZIP gracias al algoritmo LZMA2, pero requiere 7-Zip (gratuito) para descomprimir en Windows. En Linux, p7zip lo maneja nativamente. Ideal para archivos grandes que vas a almacenar, no a compartir con desconocidos.RAR fue popular durante años, pero requiere WinRAR (software de pago, aunque con la famosa «prueba gratuita infinita»). La compresión es similar a 7z. En 2026, tiene poco sentido usar RAR cuando 7z ofrece lo mismo o mejor, gratuito y de código abierto.TAR.GZ / TAR.XZ: el estándar en Linux. TAR empaqueta archivos sin comprimir; GZ (gzip) o XZ (xz, mejor compresión) comprimen el paquete. TAR.XZ ofrece la mejor compresión de todos, pero es más lento en comprimir. Ideal para backups y distribución de software.Para una guía más visual de formatos, nuestra guía de formatos de archivo cubre la elección correcta según el uso.Compresión de imágenes: JPEG, PNG, WebP y AVIFJPEG: compresión con pérdida, ideal para fotografías. A calidad 80 % (escala de 1-100), la pérdida es imperceptible y el archivo pesa un 70-80 % menos que sin comprimir. Por debajo de calidad 50 %, los artefactos de compresión (bloques visibles, pérdida de detalle) empiezan a notarse.PNG: compresión sin pérdida, ideal para capturas de pantalla, gráficos con texto, logotipos y cualquier imagen donde necesites calidad perfecta o transparencia. Los archivos son 2-5 veces mayores que JPEG para fotografías, pero idénticos al original.WebP: formato de Google que ofrece compresión con y sin pérdida. En modo lossy, produce archivos un 25-35 % más pequeños que JPEG a calidad equivalente. Soportado por todos los navegadores modernos desde 2020. Es mi formato preferido para imágenes web. Nuestra guía de capturas y grabación de pantalla explica cuándo usar cada formato visual.AVIF: el formato más moderno, basado en el códec de vídeo AV1. Compresión un 50 % mejor que JPEG y un 20 % mejor que WebP. Soporte en Chrome, Firefox y Safari desde 2023. Ideal para webs que priorizan velocidad.Compresión de vídeo: H.264, H.265/HEVC y AV1El vídeo es donde la compresión más impacta porque los archivos son enormes. Un vídeo 4K sin comprimir consume 12 GB por minuto. Con H.264, baja a unos 375 MB/min a calidad alta. Con H.265/HEVC, a unos 185 MB/min. Con AV1, a unos 150 MB/min.H.264/AVC: el códec más compatible. Todo dispositivo del último lustro lo reproduce. Calidad buena, compresión correcta. Es el estándar «seguro» para compartir vídeo.H.265/HEVC: compresión un 50 % mejor que H.264 a misma calidad. Requiere más potencia para decodificar. Licencias complicadas (hay que pagar royalties). iPhone graba en HEVC por defecto desde el iPhone 7.AV1: códec libre de royalties desarrollado por la Alliance for Open Media (Google, Amazon, Netflix, Meta). Compresión un 30 % mejor que HEVC. YouTube, Netflix y Twitch ya codifican en AV1. La decodificación por hardware está presente en GPUs desde 2022 (NVIDIA RTX 4000, AMD RX 7000, Apple M3+). Si quieres entender cómo afecta esto a la grabación y edición de vídeo, esa guía lo explica.Herramientas gratuitas de compresiónPara archivos: 7-Zip (Windows, gratuito y de código abierto), The Unarchiver (macOS, gratuito) o PeaZip (multiplataforma, gratuito).Para imágenes: Squoosh (web de Google, gratuita, convierte entre formatos con vista previa), TinyPNG (web, comprime PNG y JPEG), y ShortPixel (plugin WordPress, 100 imágenes gratis/mes).Para vídeo: HandBrake (gratuito, multiplataforma, recodifica entre cualquier formato), FFmpeg (línea de comandos, la navaja suiza del vídeo) y Shutter Encoder (interfaz gráfica para FFmpeg, gratuita). Nuestra guía de fotografía móvil complementa con consejos para optimizar el tamaño de las fotos desde el origen.Mi valoraciónLa compresión bien aplicada ahorra espacio de almacenamiento, reduce tiempos de transferencia y mejora la velocidad de carga web. Mi regla es sencilla: ZIP para compartir archivos generales, 7z para almacenamiento propio, WebP/AVIF para imágenes web, JPEG a calidad 80 para fotos personales, PNG para gráficos con texto, y H.265/AV1 para vídeo. No comprimas lo que ya está comprimido (un ZIP de JPEGs apenas reduce tamaño), no uses compresión con pérdida para documentos de trabajo (un PDF comprimido con pérdida puede perder texto legible), y recuerda que la compresión consume CPU: en equipos antiguos, usar LZMA2 o AV1 puede ser lento. Elige el formato que equilibre tamaño final y tiempo de proceso para tu caso concreto.Preguntas frecuentes¿Por qué un ZIP de fotos casi no reduce el tamaño?Porque las fotos JPEG ya están comprimidas. ZIP usa compresión sin pérdida sobre datos que ya pasaron por compresión con pérdida, así que apenas encuentra patrones nuevos que optimizar. El ahorro típico es del 1-5 %. ZIP sigue siendo útil para empaquetar las fotos en un solo archivo, pero no esperes reducción significativa de tamaño. Para reducir el peso de fotos, necesitas recomprimirlas a menor calidad JPEG o convertirlas a WebP/AVIF.¿La compresión con pérdida degrada más cada vez que guardo el archivo?Sí, es lo que se llama «degradación generacional». Cada vez que abres un JPEG, lo editas y lo guardas de nuevo como JPEG, se aplica otra ronda de compresión con pérdida, acumulando artefactos. Por eso, si vas a editar una imagen repetidamente, trabaja en formato sin pérdida (PNG, TIFF) y exporta a JPEG solo al final. Lo mismo aplica al vídeo: edita en formato de producción y exporta a H.265 solo la versión final.¿Qué formato de imagen elijo para mi web en 2026?AVIF si tu público mayoritariamente usa navegadores modernos (Chrome, Firefox y Safari ya lo soportan): comprime mejor que WebP y mucho mejor que JPEG. WebP es la apuesta segura como respaldo, con compatibilidad casi universal en 2026. JPEG sigue valiendo cuando necesitas máxima compatibilidad o subes a plataformas que no aceptan formatos modernos. PNG solo cuando necesitas transparencia o el fondo no debe perder nitidez (logos, capturas con texto). En la práctica: sirve AVIF como primer formato y JPEG/PNG como fallback con la etiqueta .La noticia Compresión de datos explicada: formatos, algoritmos y cuándo usar cada uno fue publicada originalmente en Wwwhatsnew.com por Juan Diego Polo.