El presidente Miguel Díaz-Canel, junto con el nonagenario Raúl Castro y los supervivientes de la primera generación que tomó el poder en Cuba en 1959, encabezaron una multitudinaria celebración del 1 de Mayo en un momento en el que lo que no abunda en la isla es el trabajo: se encuentra prácticamente paralizada debido a una crisis energética profundizada por Washington que amenaza con volver a agravarse. Se calcula que el petróleo ruso que llegó semanas atrás a la isla está a punto de acabarse.Seguir leyendo....