Si bien se habla mucho de los coches eléctricos, algunos siguen apostando por alternativas que también destacan por cero emisiones. Sin ir más lejos, un equipo de investigadores alemanes ha presentado un innovador motor impulsado por hidrógeno que promete desafiar al diésel. Este motor no solo es capaz de trabajar con un nivel de cero emisiones, sino que además ha demostrado una eficiencia térmica superior al 60 %.Este prometedor proyecto ha cobrado vida en las instalaciones de la Universidad Otto von Guericke de Magdeburgo, bajo la batuta de Hermann Rottengruber, profesor del Instituto de Ingeniería de Productos y Sistemas, y cuenta con el respaldo del Ministerio Federal de Economía y Energía de Alemania. La gran innovación de este desarrollo radica en lo que han denominado motor de ciclo de hidrógeno, el cual funciona mediante un ingenioso sistema de circuito cerrado. Para conseguir la combustión perfecta, tiene un mecanismo que utiliza una mezcla perfectamente equilibrada de hidrógeno, que actúa como fuente principal de energía; oxígeno, que facilita la reacción química; y argón, un gas inerte que funciona como portador, permitiendo crear condiciones termodinámicas mucho más controladas.Un diseño de ciclo cerrado que redefine la combustión térmicaEntre los coches de hidrógeno que se venden en España está el Toyota MiraiLo que llama la atención de este concepto es que se aleja de los sistemas de combustión tradicionales a los que estamos acostumbrados. En lugar de expulsar los gases resultantes a la atmósfera tras la explosión, la mayor parte de la mezcla gaseosa permanece atrapada dentro del sistema para ser reutilizada una y otra vez. Cada cierto tiempo, los gases se enfrían, se procesan y se reintroducen de nuevo en el ciclo. El propio sistema se encarga de separar y licuar el agua resultante de la reacción química, eliminando únicamente subproductos muy específicos. Es precisamente este diseño hermático y autosuficiente el que garantiza que el motor funcione de forma eficaz y constante sin emitir los contaminantes gases que salen por el tubo de escape.Para validar este avance, el equipo unió fuerzas con WTZ Roßlau gGmbH, un prestigioso instituto de investigación especializado en tecnología de motores y combustibles del futuro. Tras someter a diversas variantes de este motor de ciclo de potencia de argón a exhaustivas pruebas en bancos de ensayo y simulaciones informáticas, los resultados confirmaron que el sistema es capaz de entregar niveles de potencia equiparables a los de un motor diésel de alto rendimiento. Esto lo convierte en la solución ideal para aquellos sectores donde los vehículos eéctricos no terminan de encajar debido a su peso excesivo, su limitada autonomía o la falta de infraestructura de carga, abriendo la puerta a su uso en camiones de transporte de larga distancia, maquinaría agrícola y mucho más.Además de todo que acabo de mencionar, este motor de ciclo cerrado también se perfila como una alternativa muy atractiva desde el punto de vista económico. Según las valoraciones del profesor Rottengruber, Este motor es mucho más rentable comercialmente que uno de combustión de hidrógeno abierto. El ahorro proviene, en gran medida, de la eliminación total de los costosos y complejos sistemas de tratamiento de gases de escape que obligatoriamente deben montar los equipos industriales actuales. Esta importante reducción en los costes de postratamiento, sumada a la altísima eficiencia del proceso de combustión, lograría compensar con creces la mayor complejidad técnica inicial que requiere la fabricación y el ensamblaje de este nuevo motor.Los investigadores son plenamente conscientes de que el motor aún debe superar ciertos obstáculos técnicos. Actualmente, el diseño enfrenta algunas limitaciones en cuanto a la potencia, ya que el sistema solo permite inyectar una cantidad determinada de hidrógeno en cada ciclo de combustión. Además, han detectado que podría producirse una acumulación no deseada de dióxido de carbono en el interior del circuito generada por la quema inevitable de los aceites lubricantes del propio motor, factores que deberán solucionar en futuras fases de desarrollo para no mermar la eficiencia a largo plazo..image img { width: 100% !important; height: auto !important; }