Un robot ha excavado bajo el fondo marino a 2.500 metros de profundidad. Lo que ha encontrado sugiere que la vida en la Tierra ocupa mucho más espacio del que pensábamos
La expedición ha revelado un ecosistema activo bajo las chimeneas hidrotermales. No solo hay vida, sino rutas subterráneas que permiten a los organismos moverse y colonizar nuevos hábitats desde el interior de la corteza.