La caída de dos de los principales capos de la mafia británica tiene su eco en la Costa del Sol. Los imperios Lyons y Kinahan no se entienden sin sus años de dominio del litoral andaluz, sin sus negocios para el blanqueo del dinero turbio que salía del tráfico de drogas y sin su terror marcado con sangre en las calles. En las dos últimas semanas varias detenciones están poniendo en jaque a los nuevos capos, que ven caer el blindaje de la segunda generación y pisan la cárcel sin remedio, siendo expuestos como trofeo de caza mayor por las autoridades de Reino Unido. Steven Lyons fue detenido en Bali semanas atrás para ser extraditado a España, donde debe responder... Ver Más