Después de 16 partidos sin ganar, récord absoluto de la Liga desde el inicio del año natural, el miedo ha llegado al Espanyol. Se percibió contra el Levante y puede ir a peor si no se pone punto final a la segunda peor racha de la historia del club, solo superada por las 19 jornadas sin vencer que encadenó el equipo de Clemente en la temporada 1988-89. En un contexto de desgobierno en el club, el bloque de Manolo agoniza, pero acaricia un objetivo que supondría la renovación automática del técnico. Solo falta un triunfo (o tres empates, puestos a seguir con las migajas) para evitar el tercer descenso en seis años, tras caer a Segunda en 2020 y 2023. Quedan cinco citas en 21 días de mayo para lograrlo. Seguir leyendo....