Con todas las ayudas del Plan Auto+ para los coches eléctricos más los descuentos de la marca, el Leapmotor B05 arrancará en nuestro país en solo 19.500 euros cuando llegue a la red de concesionarios este verano, poco después de la primera presentación internacional dinámica del coche, prevista para junio en Alemania. Pero COPILOTO ha viajado hasta China para probarlo con varias semanas de antelación; y las primeras impresiones al volante de la que podría ser su versión más potente en España han sido realmente convincentes. Hablamos de un coche compacto de 4,43 metros de largo, 1,88 de ancho y 1,52 de alto, con una generosa distancia entre ejes de 2,74 metros y que, por tamaño, se mete de lleno en el segmento de mercado donde militan otros modelos de marcas de Stellantis como Citroën C4, DS Nº4, Opel Astra o Peugeot 308, y donde también encontramos coches eléctricos como el Cupra Born, el Kia EV4, el MG4, el Nissan Leaf o el Volkswagen ID.3, entre otros. Mucho donde elegir, sin duda, y por ello la joven firma Leapmotor, que ha pasado de fabricar menos de 45.000 coches en 2021 a más de 613.000 en 2025, se ha propuesto apostar con mucha fuerza como parte de su estrategia internacional junto a Stellantis, grupo al que se une como 'joint venture' en los mercados fuera de China para tratar de superar el millón de unidades producidas en 2026 en todo el planeta. Nuestro encuentro con el B05, que en el mercado local se comercializa desde el pasado mes de noviembre como Lafa 5, se produce en un gigantesco circuito de pruebas a dos horas y media por carretera de Shanghái, y no lejos del moderno complejo industrial de Zhejiang donde Leapmotor produce motores eléctricos para sus coches y otros de marcas como Citroën, Fiat y Opel, o de la planta de LeapEnergy en Hangzhou dedicada a fabricar baterías: 380.000 al año en sus seis líneas de producción, pero con planes para duplicar la capacidad a 760.000 baterías anuales. Como decimos, el Leapmotor B05 que emplearemos en el test es, en realidad, un Lafa 5, prácticamente idéntico al que se fabricará en Figueruelas desde este año junto a otro modelo de la marca, el SUV compacto B10. No hay confirmación oficial todavía sobre la producción en territorio aragonés de ambos modelos, a los que más adelante podría sumarse alguno más, pero el anuncio debería ser inminente, toda vez que en las propias instalaciones de la marca en China pudimos ver un panel informativo sobre sus factorías en el mundo donde ya aparecía la de Zaragoza, con una capacidad máxima de fabricación de 200.000 unidades de Leapmotor anuales. El B05, que como todos los modelos de la firma china se caracteriza por un diseño exterior sencillo y muy limpio, es un compacto de cinco puertas (las cuatro laterales prescinden del marco en las ventanillas) y cinco plazas que destaca por su amplitud, cualidad que hemos podido comprobar desde el asiento trasero mientras un conductor local nos trasladaba al circuito. Porque en la segunda fila, que cuenta con sus propias salidas de aireación ajustables, el suelo es totalmente plano y hay bastante espacio a lo largo, a lo ancho y a lo alto, de modo que hasta tres adultos pueden acomodarse ahí en cortos desplazamientos. Y tres chavales viajarán realmente bien en esas plazas posteriores. Además, el maletero es bastante amplio, con 435 litros en condiciones normales y hasta 1.400 litros si abatimos por completo el respaldo trasero. En cuanto al puesto de conducción, que ocupamos por fin una vez llegados a la pista de ensayos, también nos parece cómodo desde el primer momento. Al menos, el asiento, sin unas formas excesivas que dificulten la entrada y la salida, pero con suficiente sujeción lateral y un mullido correcto. Pero el volante, ajustable en altura y profundidad, tiene poco recorrido de regulación, y hasta en su posición más baja se queda un poco alto para mi gusto personal, pues soy de los que siempre lleva, casi como norma, la banqueta y el volante en la posición más baja posible. Y otro detalle que no acaba de convencer es el diseño minimalista de un salpicadero donde apenas hay mandos, pues incluso para ajustar los espejos retrovisores debemos acudir a la enorme pantalla central multimedia, de 14,6 pulgadas. Es algo que ya hemos criticado en otros modelos de la marca, como los C10 y B10, y que Leapmotor ha convertido en una de sus características de diseño interior, buscando una simplicidad que, al final, complica un poco la vida a bordo. Al menos cuando llegas al coche por primera vez. A cambio, la calidad general de construcción parece formidable, y aunque la atmósfera general transmita más austeridad que lujo, los plásticos empleados son estupendos, abundan las superficies mullidas tanto en la zona delantera como en las plazas traseras y resulta imposible detectar detalles mal acabados, ya que la terminación es perfecta y todo irradia robustez. Es lo que solemos llamar «calidad percibida», y en eso hay poco que reprochar a un B05 que, fijándonos en lo que está a la vista, parece fabricado con mayor rigurosidad que coches rivales de marcas prémium alemanas. Hablando siempre, recordémoslo, del Lafa 5 producido en China. El Leapmotor B05, al menos en un primer momento, se ofrecerá exclusivamente con propulsión 100% eléctrica, aunque el usuario puede elegir entre diversas variantes mecánicas, todas de tracción trasera, fruto de combinar dos niveles de potencia con tres tallas de batería. En concreto, habrá una versión con 132 kW (180 CV) de potencia y 220 Nm de par máximo, que alcanza 150 km/h de velocidad punta y acelera de 0 a 100 km/h en 8,9 segundos, y otra con 160 kW (218 CV) y 240 Nm, limitada a 160 km/h y que alcanza los 100 km/h desde parado en 7,9 segundos. Y en cuanto a baterías, de tipo LFP (litio y ferrofosfato), hay de 43,9 kWh, de 56,2 y de 67,1, esta última con 605 kilómetros de autonomía media oficial de acuerdo con la homologación china CLTC, más benévola aún que nuestra ya optimista WLTP. Toca esperar para saber cuál será el alcance oficial de todas las versiones del B05 cuando sea lanzado en Europa dentro de pocas semanas. Y lo mismo sucede con el consumo de energía, pues se anuncian promedios de entre 11,9 y 12,5 kWh/100 km, pero corresponden también a la medición CLTC. En cambio, sí parecen más fiables los tiempos estimados para la recarga de la batería, pues como la plataforma LEAP 3.5 Pure Electric Platform del B05 tiene tecnología de 800 voltios (las primeras unidades del Lafa 5 en China se conforman con 400 voltios), se habla de solo 18 minutos para pasar del 30% al 80% en una estación ultrarrápida de corriente continua. En general, se aprecia que la marca no ha escatimado en tecnología a la hora de desarrollar su modelo compacto de talla Golf, A3 o Serie 1, y eso no solo se aprecia en los 800 voltios de su red eléctrica, sino también en la presencia en la zona superior central del parabrisas de un radar láser LiDAR, pues el sistema de conducción autónoma Leapmotor Pilot es opcional en China. O en el avanzado sistema operativo Snapdragon 8155 de serie, que opcionalmente puede ser sustituido por los Snapdragon 8295 y 8650. Sin embargo, el cuadro de instrumentos digital, de 8,8 pulgadas, ofrece informaciones y gráficos demasiado sencillos, y recuerda al que prácticamente todas las marcas chinas emplean en sus coches, sea cual sea su categoría. Sin duda, una cuestión de ahorro, pero contribuye a que el interior suene a ya conocido. Y si hablamos del chasis, el B05 recurre también a soluciones sofisticadas, pues en el eje posterior se apuesta por un sistema multibrazo que debe garantizar un buen compromiso entre dinamismo y comodidad. Durante el test comprobamos que es así, y aunque el Lafa 5 que utilizamos en la prueba tiene ajustes para el mercado chino, donde la clientela prima el confort sobre otras cuestiones, vemos que la suspensión ya trabaja muy bien, y que el conjunto muelle/amortiguador es más firme que en otros Leapmotor dirigidos a ese mercado. No obstante, los B05 que se vendan en Europa contarán con una puesta a punto específica, desarrollada en la pista de pruebas italiana de Balocco y que adaptará el comportamiento a los gustos y las carreteras de nuestro continente. En todo caso, nuestro B05, con motor eléctrico de 218 CV, va realmente bien, y entre otras razones porque anuncia un peso realmente comedido para sus características: 1.680 kilos en vacío. Eso se aprecia al acelerar, ya que el coche gana velocidad progresiva y suavemente pero con decisión, y también al frenar, maniobra que ejecuta con eficacia una y otra vez. Además, serpentea bien en zona de curvas y resuelve con garantías las violentas maniobras de esquiva, como las necesarias para evitar un repentino obstáculo en la calzada. No obstante, en las largas curvas a alta velocidad, con el coche muy apoyado sobre los neumáticos 225/45R19 de nuestra unidad (de serie calza unos 225/45R18), nos gustaría que el balanceo fuese algo menor, y habrá que esperar a la puesta a punto final para comprobar si el chasis 'europeo' incide en un dinamismo todavía mayor. Y tocará esperar también para saber si Leapmotor ofrecerá más adelante en nuestro continente una versión eléctrica de alto rendimiento del B05, en línea con el Lafa 5 Ultra que la marca acaba de desvelar en el salón Auto China 2026, celebrado estos días en Beijing. Una variante de corte deportivo, y también con motor y propulsión posteriores, que eleva la potencia hasta los 180 kW (245 CV) y el par máximo hasta 320 Nm, y que presume de mejores prestaciones, pues acelera de 0 a 100 km/h en 5,9 segundos y ve aumentada su velocidad punta a 170 km/h.