Ferrari apuesta por el gris oscuro y el amarillo para decorar su primer barco ultrarrápido

Wait 5 sec.

El primer barco de Ferrari no será rojo, será gris oscuro, casi negro, con detalles amarillos, otro color histórico de la firma (Giallo Ferrari). El Cavallino Rampante ha hecho pública la imagen exterior de su primer monocasco volador, la embarcación con la que dará el salto al agua desde la carretera por primera vez en su historia. Hace algo menos de un año, Ferrari congregó a prensa internacional en las dependencias de sus impresionantes instalaciones en Maranello, Summum incluido, para presentar en sociedad el proyecto Ferrari Hypersail . Entonces comprobamos de primera mano cómo lujo e innovación técnica se dan la mano al servicio del último reto de la factoría fundada por Enzo Ferrari: volar en el océano . En aquella presentación, Ferrari explicó los detalles técnicos de un proyecto concebido como una plataforma de innovación abierta «para redefinir los límites de lo posible y lograr una síntesis de ingeniería y estilo », en palabras de la marca, bajo la dirección del Ferrari Tech Team, dirigido por Matteo Lanzavecchia y el Ferrari Design Studio, con Flavio Manzoni a la cabeza junto al arquitecto naval Guillaume Verdier. También participó como figura clave en el desarrollo del barco el navegante Giovanni Soldini, si bien Ferrari anunció recientemente que finalizaba su colaboración con el proyecto Hypersail. A cambio, Ferrari ha fichado a Enrico Voltolini , navegante de competición en el Red Bull Italy SailGP Team con experiencia en competiciones como la Copa América a bordo de la embarcación italiana Luna Rossa. ¿Veremos a un barco Ferrari competir en alta mar ? No parecía la idea inicial del proyecto pero estos cambios recientes dejan la puerta abierta. El futuro resolverá la duda. De momento, lo que se ha desvelado es la imagen de la librea del Hypersail , un detalle que Ferrari ha mantenido en secreto durante este último año y que ahora ha hecho público con motivo de la Milano Design Week. La priorización del rendimiento influye completamente en el diseño del Ferrari Hypersail, con el que la casa de Maranello traslada a la náutica su espíritu de diseño automovilístico y la estética de sus coches. «Hypersail es una embarcación única en escala y tecnología, diseñada para ofrecer el máximo rendimiento dentro de un entorno tan singular e impredecible como el océano. Esto se logra a través de su concepto central: el foiling, posible gracias a un sofisticado sistema de control que aprovecha la experiencia adquirida en nuestros desarrollos automovilísticos, y alimentado por energía recuperada de fuentes renovables como el viento, el sol y el movimiento», explica Matteo Lanzavecchia, Matteo Lanzavecchia, jefe de ingeniería de vehículos en Ferrari y director de tecnología de Hypersail. Por esta razón, el diseño del barco no es meramente estético, sino una consecuencia directa de la función. «Cada volumen surge de la interacción entre el viento, el agua y la velocidad», puntualiza el Cavallino Rampante. En este sentido, añade Ferrari, «las elecciones estéticas se han desarrollado, desde el principio, dentro de estrictos límites definidos por precisas restricciones aerodinámicas e ingenieriles». Entre estas elecciones destacan sus proporciones, inspiradas en las del Ferrari Monza , tanto en su versión monoplaza (SP1) como en la versión biplaza (SP2). Del Hypercar 499P, un prototipo ganador de las 24 horas de Le Mans , toma la idea para el exterior del techo de cabina en cubierta. Este techo, además de las superficies en cubierta, han sido diseñadas «para garantizar la máxima eficiencia técnica, como en el desarrollo de cada automóvil diseñado por el Cavallino Rampante», detalla la firma. Por otro lado, Ferrari ha resuelto también la duda de cómo iba a incorporar con sentido estético los paneles solares que garantizan la autonomía de su primer barco de carreras. Integrados en la cubierta de la embarcación y a los costados del casco, son pañales transitables que cuentan con un agarre específico que facilita la labor de la tripulación a bordo. Sobre su posicionamiento, Ferrari explica que «fue determinado mediante un avanzado estudio de la exposición solar que experimentará Hypersail durante la navegación». Ferrari Design Studio ha tendido un puente entre el diseño vanguardista del Hypersail y el patrimonio estético de la marca al elegir el Giallo Fly , un tono estrenado en el Ferrari 275 GTB, para los detalles que acompañan al gris oscuro, color protagonista del monocasco. apareció por primera vez en el 275 GTB. El Giallo, amarillo en italiano, es la «segunda alma» de la marca detrás del característico rojo (Rosso Ferrari), del que no hay presencia alguna, por pequeña que sea, en el barco. Es el amarillo Giallo Fly, un detalle que aporta un valor lingüístico extra cuando se aplica en una embarcación náutica voladora como el Hypersail —no toca el agua al navegar—, el color elegido por Ferrari para decorar los foils, la cabina y las líneas del casco fabricado en fibra de carbono, cuyo tono principal es el Grigio Hypersail . Este es un color gris oscuro, casi negro a la vista de muchos, que es novedad en la paleta de colores del Cavallino Rampante. La interacción entre ambos colores, presume Ferrari, «crea una estética a la vez cohesionada y funcional». En la vela destaca el logotipo de Ferrari, para cuya tipografía, con la F elongada, la marca se ha inspirado en diseños recientes como el alerón del monoplaza de su escudería de Fórmula 1 de la temporada 2023-2024 el el Daytona SP3 bicolor que se vendió por más de 20 millones de euros en una subasta benéfica celebrada en el marco de la Monterey Car Week. Aunque Ferrari apunta que el barco se inspira también en algunos detalles del LaFerrari y en las líneas del F80, a nivel estético, por la combinación cromática, es precisamente al diseño one-off del Daytona SP3 subastado al que más recuerda el Ferrari Hypersail. Mientras Ferrari comparte avances tecnológicos y estéticos del Hypersail, en el astillero italiano donde se construye en secreto la embarcación no cesa la actividad. Hace unos días, sin ir más lejos, Ferrari confirmó que ya había llegado al astillero la superestructura del monocasco volador, un proyecto de ingeniería naval que tiene en vilo a toda la industria. Ya queda menos para que el primer barco Ferrari surque los mares a toda velocidad.