Si en cualquier reunión familiar siempre hay algún cercano que expone su caso de éxito con el que ha ganado mucho dinero, en poco tiempo y sin apenas riesgo, esta fórmula del cuñado financiero se ha trasladado ahora a otra ubicación casi tan peligrosa para el patrimonio como la mesa con la que compartimos alguna cena: internet, y más concretamente las redes sociales y los videos virales que nos explican fácilmente cómo hacernos ricos casi sin esfuerzo. Es más, nos arengan a pensar por qué no lo hacemos y qué nos lo impide... con lo fácil que es. El bitcoin, por ejemplo, es el mayor exponente de estas prácticas. Este tipo de mensajes virtuales, que se están popularizando no solo entre quienes tienen patrimonio disponible para invertir sino cada vez más entre jóvenes ávidos de aventuras financieras, pueden resultar peligrosos para los intereses de la mayor parte de los ciudadanos. Porque ahorrar sabe o puede hacerlo gran parte de la población. Pero mover el dinero para sacarle rentabilidad es mucho más complicado. Y, en ocasiones, resulta peligroso si se dejan llevar por los mensajes de algunos -no todos- los 'influencers' que aparecen en los teléfonos móviles. Ante esta coyuntura, la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) ha puesto en marcha una guía denominada 'Del like a la inversión: qué debes saber de los 'finfluencers', un documento que contiene recomendaciones para que los inversores identifiquen los riesgos y los beneficios de seguir a estos perfiles que brotan como setas en internet. En ese documento se explican los factores que han influido en el rápido crecimiento de los perfiles, los tipos de contenidos y mensajes que difunden y cómo los difunden. Y apunta diez consejos para el inversor. -Evitar valorar positivamente y seguir los consejos de un finfluencer por el alto número de seguidores o las altas valoraciones mostradas en redes: el tamaño de la audiencia, el número de estrellas o likes, no indica necesariamente la fiabilidad o el buen hacer de un finfluencer. -Preguntarse quién está detrás del contenido: verificar si muestra su nombre y apellido, si tiene otros perfiles verificables, o si trabaja para una entidad autorizada a prestar servicios de inversión, entre otros. -Desconfiar de los finfluencers que apelan a las emociones : no actuar con urgencia o por miedo a perder una oportunidad de inversión. -Evitar el comportamiento de rebaño : no tomar una decisión por lo que cuenta otro en redes sociales, y realizar una investigación previa sobre la inversión para determinar si resulta adecuada para nosotros. -Identificar el sesgo de confirmación: ser consciente de que no debemos interpretar la información de manera que corrobore nuestras ideas u opiniones previas. -Reconocer que las promesas de altos rendimientos o retornos constantes con bajo riesgo no son posibles. En inversión, a mayor rentabilidad ofrecida, mayor riesgo asociado. -Pensar antes de actuar: los consejos o recomendaciones de los finfluencers no son personalizados, por lo que pueden no ser adecuados para algunos inversores. -Realizar comprobaciones antes de seguir el consejo de un finfluencer. En caso de que se ponga en contacto directo con nosotros, comprobar si está autorizado a prestar servicios de inversión. -La información general, aunque sea útil, no sustituye al asesoramiento personalizado en materia de inversión.