Imposible imaginar un final de partido más cruel. El Valencia Basket volvió a llegar hasta el final con opciones de derrotar al equipo con más presupuesto de Europa y acabó quedándose de nuevo con la miel en los labios tras una prórroga que se acabó decidiendo en el último segundo (105-107), con una canasta sobre la bocina de Hayes-Davis, autor de 27 puntos. Una dolorosa derrota que obliga a los taronja a buscar el 'milagro' de remontar un 0-2 en Atenas después de un partido en el que merecieron más y en el que se vieron muy penalizados por el 13 de 23 (56,5%) de tiros libres y algunas decisiones arbitrales que pudieron acabar siendo decisivas, entre presiones del banquillo e incluso del presidente del Panathinaikos al final.Seguir leyendo....