Trata de fingir Álvaro Arbeloa que nada de lo que está ocurriendo a su alrededor existe. Y quizá esté haciendo bien, qué remedio. Saber el técnico que la misión que le fue encomendada en el banquillo del Real Madrid está a menos de un mes de acabar y que el Barça puede rematar la faena entre mañana y la semana que viene, alzando el título liguero. Pero Arbeloa se agarra a que "el futuro es mañana".Seguir leyendo....