¿Y si los cristales pudieran contar la historia del clima? En Pulpí, gigantes de yeso conservan pistas de hace casi 200.000 años: revelan información de gran valor, según unos geólogos.Un estudio ha analizado cristales de selenita, una variedad transparente de yeso, procedentes de la Geoda de PulpíLa Geoda Gigante de Pulpí, en Almería, es conocida por sus enormes cristales transparentes de yeso. Sin embargo, un nuevo estudio realizado por geólogos revela que su valor va mucho más allá de la belleza mineral. Estos cristales también pueden funcionar como archivos naturales capaces de conservar información sobre antiguos acuíferos y sobre el clima del pasado.La investigación ha analizado cristales de selenita, una variedad transparente del yeso, procedentes de la Geoda de Pulpí y de la Cueva de los Cristales de Naica, en México. El objetivo era comprobar si el agua incorporada dentro de la estructura del mineral podía reconstruir la composición isotópica del acuífero donde crecieron.Cristales formados bajo el agua Los cristales de Pulpí se formaron en el interior de Mina Rica, en El Pilar de Jaravía. La geoda mide unos 8 metros de largo y contiene cristales que pueden alcanzar hasta 2 metros de longitud. Su origen está ligado a un acuífero muy estable, en condiciones de baja temperatura, alrededor de 20 ºC.La Geoda gigante de Pulpí se encuentra en la provincia de Almería, en España. Se localiza en el interior de la Mina Rica, una antigua mina de hierro, plomo. Constituye un fenómeno único a nivel mundial por sus dimensiones y transparencia de los cristales de yeso que la tapizan pic.twitter.com/HxkqMS7Lai— IGEO (CSIC-UCM) (@IGeociencias) September 2, 2022Esa estabilidad fue clave. El yeso no precipitó de forma rápida, sino de manera extremadamente lenta, en una solución casi saturada. Por eso pudo formar cristales grandes, transparentes y bien definidos, algo muy poco habitual en la naturaleza.El estudio analizó un cristal de 23 centímetros extraído durante los trabajos de adecuación de la geoda para su apertura al público. A partir de esa muestra, los investigadores obtuvieron datos sobre su edad y sobre la composición del agua subterránea en la que se formó.Una memoria de hace casi 200.000 añosUna de las conclusiones más llamativas es que el cristal comenzó a crecer hace unos 191.000 años, con un margen de error de 26.000 años. Esta edad fue obtenida mediante datación uranio-torio, una técnica compleja en este caso porque el yeso de Pulpí contiene muy poco uranio.¿Cómo se formó la #GeodaDePulpí?La geoda gigante de Pulpí (Almería) es el único ejemplo descrito de una cavidad cuyas paredes, techo y suelo están totalmente cubiertos por cristales de yeso de hasta dos metros de longitud.@aepect@JMCalaforra pic.twitter.com/p8r2aKdTnh— IGEO (CSIC-UCM) (@IGeociencias) August 24, 2021Los autores señalan que esta baja concentración dificulta mucho obtener edades precisas. Aun así, el resultado encaja con investigaciones anteriores, que ya situaban el inicio de la cristalización de la Geoda de Pulpí entre hace 200.000 y 150.000 años.Esto confirma que los cristales no son solo una curiosidad geológica, sino testigos de procesos hidrogeológicos muy antiguos. En su interior quedó registrada parte de la historia del acuífero que alimentó la cavidad durante el Pleistoceno.El agua atrapada en el yeso habla del climaLa clave del trabajo está en el análisis de los isótopos de hidrógeno y oxígeno del agua de hidratación del yeso. Estos isótopos permiten reconstruir la composición del agua del antiguo acuífero y, de forma indirecta, obtener pistas sobre la lluvia y el clima de la época.Artículo relacionadoEl misterioso mineral que da nombre a los Dolomitas, las montañas de los Alpes italianos famosas en todo el mundoEn Pulpí, los valores de hidrógeno se mantuvieron relativamente constantes a lo largo del eje de crecimiento del cristal. Según los autores, esto sugiere que el acuífero recibió una recarga con una composición bastante estable durante la formación del mineral.En otras palabras, los cristales de la geoda parecen haber registrado un periodo de condiciones climáticas relativamente estables. A diferencia de lo observado en Naica, donde el cristal analizado sí reflejó cambios asociados al paso del periodo glaciar al Holoceno, Pulpí muestra una señal más constante.La Geoda Gigante de Pulpí. Almería, España. Es la más grande de Europa. Ocupa una cavidad de 8 m de largo, por 1,8 de ancho y 1,7 de alto, y está situada a unos 60 m de profundidad. Tiene cristales, de hasta 2 m de largo, la convierten en un fenómeno único a nivel mundial. pic.twitter.com/sdmPGDN7qd— Curiotweet (@Curiotweet1) May 16, 2023El estudio también es prudente. Los autores advierten de que usar cristales de yeso como archivos paleoclimáticos tiene limitaciones. La datación es difícil cuando el uranio es escaso y algunos valores de oxígeno pueden estar alterados por la interacción con las rocas del entorno. Aun así, la investigación concluye que los cristales de selenita formados bajo el agua tienen un gran potencial para reconstruir antiguos acuíferos y cambios en la lluvia del pasado.Referencia de la noticiaGázquez, F., et al. (2025). Selenite gypsum crystals as paleohydrological archives: Insights from Naica (Mexico) and Pulpí (Spain). Chemical Geology.